Se rompe la segunda tregua en Nagorno Karabaj nada más entrar en vigor

La segunda tregua «humanitaria» acordada el sábado entre Azerbaiyán y Armenia para intercambiar prisioneros y los cuerpos de los combatientes muertos lleva camino de convertirse también en papel mojado, igual que el alto el fuego suscrito por ambas partes el pasado día 10 de octubre en Moscú. La primera tregua prácticamente no se cumplió por ninguno de los dos bandos, y con la segunda se observa un escenario parecido. Las fuerzas armenias y azerbaiyanas se acusaban este domingo mutualmente de violar el alto el fuego apenas entró en vigor en la medianoche del sábado.

El Ministerio de Defensa de Azerbaiyán declaró que las tropas karabajíes continuaron su ofensiva durante toda la noche sin detenerla ni un solo momento mientras desde Ereván aseguraron que, tan sólo cuatro minutos después de la medianoche, el Ejército Azerbaiyano comenzó sus bombardeos.

Según se puso de manifiesto horas más tarde, detrás del fracaso de esta segunda tregua parece estar la divergencia entre Bakú y Ereván en cuanto a su duración. En Stepanakert, la capital karabají, sostuvieron que el alto el fuego debería ser indefinido mientras en Bakú dejaron claro que las tropas azerbaiyanas no están dispuestas a detener su ofensiva durante mucho tiempo, solamente el justo para poder llevar a cabo el intercambio de cadáveres y prisioneros.

La comisión de prisioneros y desaparecidos azerbaiyana emitió un comunicado anunciando su «disposición a trasladar los cuerpos de los soldados armenios» a través de un corredor en la frontera norte entre Armenia y Azerbaiyán, en la zona de Tovuz, acordado con el Comité internacional de la Cruz roja. Los continuos ataques, por lo visto, malograron el canje.

Sin embargo, la portavoz del Ministerio de Defensa armenio, Shushán, Stepanián, escribió en su cuenta de Facebook que «la situación en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán es relativamente tranquila. Las afirmaciones de la parte azerbaiyana de que supuestamente unidades armenias dispararon con armas de gran calibre a lo largo de la línea fronteriza no se corresponden con la realidad».

Stepanián había dicho el domingo por la mañana que las tropas azerbaiyanas lanzaron un ataque con uso de artillería en la zona del embalse de Judaferín, cerca de la frontera con Irán, «para ocupar posiciones ventajosas», y señaló que hubo bajas en ambos bandos. La ofensiva azerbaiyana, como subrayó más tarde el presidente del país, Ilham Alíev, incluyó la toma del legendario puente medieval de Judaferín sobre el río Araz. Desde esta zona, las fuerzas azerbaiyanas tratan de hacerse con el control de toda la franja sur de Nagorno Karabaj.

Al parecer, el puente cayó en manos de los soldados azerbaiyanos ya el sábado, pero este domingo, día de la Independencia de Azerbaiyán, es cuando lo anunció Alíev. Varios países vecinos, como Georgia y Kazajstán, saludaron a los azerbaiyanos con los colores de su bandera iluminando edificios emblemáticos, en el caso de Tiflis la torre de televisión.

Lucha por las ciudades

En el mismo entorno, fuerzas armenias y azerbaiyanas libraban combates cerca de Hadrut y Dzhabraíl, en la parte sureste de Nagorno Karabaj. Ambas localidades cayeron en manos azerbaiyanas la semana pasada y los armenios tratan de recuperarlas. Según el Ministerio de Defensa Azerbaiyano, su Ejército ha logrado ya «liberar» 60 centros de población en Nagorno Karabaj, entre ellas tres ciudades. Las conquistas se han producido en los extremos noreste y sureste del enclave.

Mientras tanto, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Rusia, Estados Unidos y Francia de enviar armas a Armenia, atizando así la espiral de violencia. «Armenia violó por segunda vez la tregua», declaró Erdogan en palabras recogidas por DPA. A su juicio, la culpa de que el conflicto se dirija hacia una escalalda peligrosa la tienen los tres países que presiden el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Francia, EEUU y Rusia, por suministrar armamentos a Armenia.

Pero Ankara no ha cesado de reiterar desde el momento en que comenzaron las actuales hostilidades, el pasado 27 de septiembre, que ayudará a Azerbaiyán «en el plano diplomático y también sobre el terreno». A Turquía se la acusa además de enviar a Nagorno Karabaj mercenarios reclutados en Siria, algo que, pese a que Erdogan niega, en Moscú preocupa mucho. El Ministerio de Exteriores ruso ha advertido del peligro que supondría que «terroristas» amenacen a los países de la región, Rusia incluida.

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