Parejo y Coquelin se reencuentran con su pasado y vuelve Paulista

valencia. Si en algo coinciden todos los análisis de la temporada es que el Villarreal, por sus refuerzos, ha subido su nivel de exigencia y, por tanto, el de sus objetivos. Con ocho puntos, sólo uno más que el rival que hoy le visita en La Cerámica, llega por tanto un poco más necesitado que el Valencia. Aunque suene duro por aquello del ‘arriba y abajo’, así es. Esa baza debe jugar a favor de los Javi Gracia, con el recuerdo del despliegue que le llevó a conseguir los tres puntos en Anoeta.

El dolor de cabeza para el técnico navarro, con una plantilla tan corta siempre va a tener uno, será la baja de Kondogbia por lesión. Las opciones que tiene abiertas son varias, como juntar a Wass y Racic en el centro o rescatar a Carlos Soler para esa posición. Su alivio es el regreso de Paulista, el central con más jerarquía que tiene al mando, para intentar arañar un triunfo que sirva, deportivamente, para igualar en la balanza la derrota frente al Betis antes del parón.

La dosis de morbo en Vila-real está centrada en el equipo que vestirá de amarillo. Parejo, regalado, y Coquelin, vendido a la baja, se reencuentran con su más inmediato pasado en un partido oficial tras el ‘bolo’ de este verano. El francés es la gran novedad para un Unai Emery que ha mirado con el ceño fruncido los partidos de selecciones, puesto que el parte de caídos se ha llevado por delante a Gerard Moreno, Estupiñán y Chakla. Mucho daño a estas alturas del calendario. Por contra, el técnico vasco recupera para la cita ante los de Mestalla a Rubén Peña y Pedraza.

La fotografía de las dos plantillas es un buen reflejo del trasvase actual. Hace unas décadas, el Villarreal era el destino de las estrellas del Mestalla en busca de minutos (Angulo, Palop o Albelda pasaron por el entonces Madrigal). Ahora, es el club de Fernando Roig el que pesca a buen precio 50 kilómetros al sur. Además, en su actual plantilla también aparecen Raúl Albiol (objetivo en los últimos mercados de la era Meriton cuando estaba en el Nápoles), Alcácer (el delantero que Layhoon aseguró delante de los peñistas que no se iba a vender) y Jaume Costa, que volvió al conjunto groguet tras culminar su cesión. Sumando a Emery en el banquillo, la postal del equipo de Castellón es la más valencianizada en la historia de un derbi de la Comunitat que hoy cumple su episodio 41. No será el primero que se dispute sin público puesto que el equipo entonces entrenado por Calleja se impuso por 2-0 en el último precedente disputado el pasado 28 de junio. Aquel día, Parejo llevaba el brazalete de la Senyera en el Valencia. Eran otros tiempos.

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