Merkel realizó una visita secreta a Navalni en el hospital

La canciller federal, Angela Merkel, visitó en secreto al opositor ruso Alexei Navalni cuando se encontraba internado en la ‘Charité’, el Hospital Universitario de Berlín, y se encontraba en pleno proceso de recuperación de un envenenamiento con el agente químico novichok, revela el digital ‘Spiegel Online’, que interpreta esa acción confidencial como una nueva señal del interés personal en el caso de la jefa del gobierno alemán. El hecho de que Merkel acuda a visitar al abogado de 44 años en el centro médico significa que no tiene intención de ceder un ápice en sus acusaciones contra el Kremlin de estar detrás del envenenamiento de Navalni y quiere sacar a la luz las circunstancias en que se produjo el crimen.

La edición digital del semanario germano recuerda que Moscú niega insistentemente toda implicación en el intento de asesinato que tuvo lugar el pasado 20 de agosto, a la vez que medios y portavoces de los ministerios rusos difunden permanentemente nuevas teorías sobre el atentado, como que el envenenamiento se produjo tras la llegada a Alemania del líder opositor o que el mismo Navalni se administró el novichok, especulaciones que alimenta el propio presidente ruso, Vladimir Putin. Entre tanto, Alexei Navalni abandonó la semana pasada el hospital berlinés por su buena recuperación, aunque continúa en tratamiento ambulante y se espera que tenga que permanecer aun varias semanas en la capital alemana.

Nada más conocerse las primeras informaciones sobre el ataque a Navalni al término de su gira por Siberia para participar en la campaña electoral de las regionales rusas, Angela Merkel ofreció que el activista anticorrupción recibiera tratamiento en Alemania. Tras colapsar en un vuelo nacional que le llevaba a Moscú, el abogado salvó milagrosamente la vida gracias al aterrizaje de emergencia en la ciudad de Omsk decidido por los pilotos del aparato comercial y la rápida actuación del equipo médico del aeropuerto, que le administró inmediatamente atropina, el mismo antídoto con el que fue posteriormente tratado en la ‘Charité’.

Resultados de los análisis

Una vez en Alemania, a donde llegó el 22 de agosto en un avión medicalizado enviado a Omsk por seguidores del disidente, Merkel fue informada a diario por el equipo médico de la ‘Charité’ sobre el estado de salud de Navalni, asegura Spiegel Online. Las acusaciones de Merkel contra el Kremlin se convirtieron en directas en el momento en el que un laboratorio del ejército federal confirmó que el activista había sido envenenado con ‘Novichok’. La Cancillería Federal fue además la que ordenó el envío de pruebas de sangre y orina a sendos laboratorios independientes de Francia y Suecia, que confirmaron el diagnóstico. El gobierno federal habló entonces de «pruebas irrefutables» de la implicación de las autoridades rusas en el atentado.

La canciller federal aguarda ahora el anuncio esta misma semana de los resultados de los análisis que ha realizado a su vez la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), cuyos expertos acudieron a Berlín para tomar pruebas orgánicas de Navalni. Alemania quiere una respuesta concertada en el seno de la Unión Europea al atentado que atribuye a las autoridades rusas. A las medidas que puedan acordar los 27 se sumará previsiblemente Estados Unidos. El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, ha anunciado ya de antemano que si la OPAQ confirma el envenenamiento de Navalni con novichok su país adoptará medidas de castigo contra Moscú.

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