Cuánto tarda en llegar una multa de tráfico a tu domicilio

Un conductor circula por una vía y de pronto considera que ha sido ‘cazado‘ por un radar superando el límite legal establecido como velocidad máxima de la carretera, o que algún elemento de seguridad policial, como el helicóptero Pegasus o un drone, he captado con total nitidez como se incumplía algún punto de la normativa vial. Sin tener en cuenta las sanciones que son notificadas directamente por un agente de la Guardia Civil u otro cuerpo policial, las multas de tráfico disponen de un tiempo de vigencia en la que deben ser entregadas en el domicilio del conductor infractor, existiendo la posibilidad de que si se supera el plazo legal el delito puede prescribir. ¿Cuánto tiempo suelen tardar en llegar las multas de tráfico al domicilio?

La Dirección General de Tráfico dispone de un servicio digital en el que consultar si hay alguna multa pendiente de abono. Su nombre es Dirección Electrónica Vial y cualquier notificación en el servidor se considera como sanción notificada al conductor, por lo que una multa puede llegar directamente al embargo de las cuentas sin que el infractor haya sabido de la existencia de la multa.

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Pese a este mecanismo que bien podría servir a la Dirección General de Tráfico ante una posible prescripción del delito cometido, aún llegan sanciones a través del correo postal. En esta carta especial de la DGT se notifican los datos del vehículo infractor y el tipo de sanción según el Reglamento. A partir de ese momento de entrega se inicia el proceso de vigencia de la multa antes de su abono o presentación de alegaciones si se considerara oportuno.

El tercer método para que un conductor conozca que se le ha puesto una multa es el más directo. Directamente, cuando un agente notifica dando el alto al vehículo que se acaba de incumplir el reglamento vial. En este caso se encuentran los radares móviles, ahora las inspecciones que realizan las furgonetas camufladas o cualquier otro tipo de vigilancia que se realiza sobre el asfalto por parte de los cuerpos de Tráfico.

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Al parecer, el periodo más o menos normal que tarda en llegar al domicilio una multa por exceso de velocidad se encuentra entre 1 y 3 semanas tras cometer la infracción, pero eso ya depende del Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de la DGT que es quien se encarga de hacer llegar cada informe a los domicilios de los denunciados.

Según la normativa, las multas tiene un periodo de vigencia, un límite finito durante el cual deben ser notificadas antes de que el delito prescriba, como ocurre en cualquier causa judicial. En el caso de las faltas consideradas leves este periodo es de 3 meses, por lo que si no se notifica antes de esos cerca de 90 días no se considerará infractor al conductor ‘cazado’. En el caso de las faltas graves y de las muy graves el periodo se amplía hasta los 6 meses como máximo, por lo que al transcurrir ese tiempo definido la multa ‘dejaría de existir’ sin poder exigirse el cumplimiento de su proceso sancionador.

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