Cercanías sólo recibe cien millones de los más de mil prometidos hace tres años

Cancelaciones por incidencias técnicas, demoras de entre 15 y 30 minutos por avería en las instalaciones en Xeraco y en Vila-real… Son algunos de los imprevistos que se han encontrado esta semana los usuarios de las líneas de Cercanías del núcleo de Valencia y Castellón, a los que se suman también las reducciones de frecuencias en la conexión con Vinaròs (de 12 a las cuatro actuales), como denunciaba este viernes el diputado del PP en Les Corts Miguel Barrachina. La llegada de septiembre, así como el regreso paulatino a la nueva normalidad en la era del Covid, ha reactivado los problemas en un servicio ferroviario que arrastra años de falta de inversiones a pesar de contar desde 2010 con dos planes de inversiones millonarias.

Así lo constataba también la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en su informe ‘Infraestructuras de transporte’, publicado el pasado julio, que reflejaba la «insuficiente» inversión del Estado en Cercanías pese a acumular al 90% de los usuarios del ferrocarril en España. En el caso de la Comunitat, además, recoge la «caída significativa» de viajeros entre 2008-2018, situada en un -27,2%, y la prácticamente nula ejecución (un 0,3%) del Plan de Cercanías planteado para el periodo 2010-2020.

Una situación que lleva camino de repetirse con el documento actualmente vigente, el Plan de Cercanías 2017-2025, que el próximo diciembre cumplirá tres años y del que sólo se han ejecutado el 9,6% de las actuaciones previstas, según recoge un informe de la Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana.

32 meses de la propuesta

La entidad se lo entregó esta semana a la delegada del Gobierno en la Comunitat, Gloria Calero, a la que trasladó que siguen siendo «escasísimas las actuaciones emprendidas» en los 32 meses transcurridos desde la presentación de un plan con inversiones por valor de 1.436,55 millones entre Adif (1.081,82) y Renfe (354,53) para infraestructura, mejora de estaciones y de servicios y compra de material rodante.

De los mil con cargo a Adif únicamente se han licitado 104,2 millones, de los que 99,84 millones están en ejecución y el resto corresponden a la redacción de los proyectos, una parte fundamental para avanzar en el plan pero que, según el director-gerente, Manuel Miñés, cuenta en algunos casos «con excesivos y muy dilatados plazos», como los 18 meses para la duplicación de la vía en el tramo Cullera-Gandia de la línea C-1 de Cercanías, englobado en el tren de la costa.

Las cifras

1.436,55
millones es la inversión recogida en el Plan de Cercanías presentado a finales de 2017.
17
maquinistas incluía el plan de choque en Renfe puesto en marcha el pasado febrero, entre otras medidas.
320
trenes en la oferta de Cercanías por la supresión de servicio por obras del tercer carril.

Entre las actuaciones figuran, la redacción del proyecto constructivo de vía y catenaria entre Silla y Cullera, que está en fase final de redacción, según Adif, aunque se adjudicó en junio de 2019 y tenía un plazo de seis meses; o la renovación de vía y electrificación del tramo entre Silla y Pobla Llarga de la C-2, adjudicada por 32,7 millones.

También la construcción de la estación de Albal (4,97 millones), actualmente en marcha, o la mejora de la accesibilidad en la de Tavernes de la Valldigna, en fase de evaluación nueve meses ya (el importe de licitación es de 6,12 millones). Lo mismo sucede con la instalación del BAB (Bloqueo Automático Banalizado) entre Silla y Cullera, que salió a concurso en diciembre por 26,25 millones y sigue sin resolverse.

Del Plan de Cercanías también se ha llevado a cabo el Bloqueo de Liberalización Automática en vía única (BLAU) de Buñol a Utiel, pendiente de entrar en servicio y al que se han destinado casi siete millones.

Sin olvidar la modernización del tren entre Xàtiva y Alcoi, como la redacción de los proyectos de renovación de vía y de las instalaciones de seguridad por 10,44 millones. Unas obras que se incluyeron en el Plan de Cercanías aunque con un presupuesto al margen de los mil millones. La línea se cerrará a la circulación en octubre para acometer el refuerzo de las trincheras.

El listado de trabajos es el mismo que el facilitado por Adif. Sin embargo, según el organismo adscrito al Ministerio de Transportes, a cierre de junio «está impulsando actuaciones (obras finalizadas, en ejecución, en fase de licitación de proyecto u obra, en fase de redacción de proyecto) por importe de casi 750 millones lo que presenta más del 70% del presupuesto vigente».

Una cifra distinta a la recogida en el informe de los contratistas y en los contratos publicados en la Plataforma de Contratación del Estado. Adif, por ejemplo, incluye el proyecto de cambio a ancho estándar entre Xàtiva y La Encina, que forma parte del corredor mediterráneo y que se adjudicó por 291 millones al incluir 30 años de mantenimiento.

Ante esta situación, tanto la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de CGT como Indignats amb Renfe piden a la Administración que se avance en la redacción de proyectos, especialmente los relacionados con la modernización de la C-3, donde se anunció una inversión de 270 millones para 2019 que no se ha materializado, y a los ayuntamientos afectados que reclamen un impulso al servicio público ferroviario, además de las mejoras en servicios.

«Sufrimos retrasos de más de media hora y tarifas excesivas»

Ó. DE LA DUEÑA / GANDIA. Las quejas entre los usuarios de las líneas de Cercanías de Valencia se repiten confrecuencia. Los viajeros protestan por los retrasos en los horarios de salida y las nulas explicaciones, los precios de los billetes, que consideran excesivos para un servicio público, y las paradas «muertas» que hace el convoy en algunas estaciones, demorando más aún el tiempo del trayecto. Piden también más vigilancia en cada viaje.

Shakira Castillo, Cullera (Estudiante, 18 años) «Llego tarde a mis estudios a a diario por culpa del tren»

Estudios. Shakira Castillo coge el tren a diario en Cullera y lamenta los constantes retrasos.
Estudios. Shakira Castillo coge el tren a diario en Cullera y lamenta los constantes retrasos. / Ó. D.

Esta joven de Cullera acude a Gandia a diario, donde realiza estudios formativos. «Intento coger siempre el tren sobre las 11.45 horas. Siempre hay problemas. Llego tarde a mis estudios por culpa del tren», precisó la chica. «Las demoras son constantes y son más de diez minutos. El malestar entre las personas que viajamos hacia el sur se percibe en la estación de Cullera, todos sufrimos las consecuencias de los retrasos».

Otro de los aspectos que esta joven mejoraría sería el precio: «Las tarifas son elevadas para un viaje de 20 minutos. Ni con bonos lograr un precio asequible. Es un servicio bastante caro».

Ángel Vercher, Valencia (Administrativo, 45 años) «Anulan trenes a primera hora sin dar explicaciones»

Viaja a diario desde Valencia en dirección a Gandia: «Casi todos los días hay retrasos. Anulan alguno de los primeros trenes del día sin dar explicaciones. En ocasiones he ido a preguntar a las oficinas y dicen que sólo saben que se suspendido ese viaje, nada más. No es justo tratar así a los usuarios».

Este usuario dijo que se trata de un servicio público y que no está a la altura «de lo que se espera de la línea de Cercanías». «Si anulan uno de los trenes, tienes que esperar al siguiente. Es más de media hora de espera, ya que nadie te garantiza que el otro convoy salga puntual».

Esto genera a Vercher problemas en el trabajo: «Sales de casa a una hora apropiada, llegas tarde al puesto laboral y tienes que justificarlo y dar explicaciones. Es un caos viajar así». «Los precios caros. En Valencia coges un autobús para recorrer la ciudad y por 1,50 haces un trayecto de una hora y aquí pagas seis».

Jorge Muñoz, Gandia (Contable, 26 años) «Los retrasos son de media hora, no unos minutos»

Trabajo. Jorge Muñoz viaja a diario desde Valencia a Gandia por trabajo, es contable.
Trabajo. Jorge Muñoz viaja a diario desde Valencia a Gandia por trabajo, es contable. / Ó. D.

Jorge coge cada día el tren en la estación del Norte de Valencia. Su dirección es Gandia donde trabaja de contable. Entiende que las demoras que se producen en la línea de Cercanías tienen solución, con una «mayor organización». El chaval afirmó que sufre «retrasos de más de media hora y que las tarifas por el servicio son desproporcionadas».

«No existe la frecuencia en estas líneas que hay en otras similares de España, por lo que un retraso o una anulación de un tren genera una demora de media hora, entre uno y otro». Los bonos no son la solución para los precios «elevados». «Uno mensual es de más de 122 euros, cada viaje sale muy caro». Critica también que haga paradas «muertas» en estaciones, durante varios minutos: «Se hace más largo viaje».

Laura Iborra, Silla (Dependienta, 32 años) «Los trenes no respetan los horarios nunca»

«Cojo el tren cada día en Silla y nunca pasa a la hora prevista», afirmó esta mujer que trabaja en una tienda de Valencia y hasta donde se tiene que desplazar a diario. «Los trenes no respetan los horarios nunca, por lo que en un muchas ocasiones tienes que salir de casa con más tiempo de antelación del necesario. De lo contrario, llegas tarde al trabajo. Lo tengo comprobado», sentenció. Remarcó que las tarifas son elevadas para alguien que trabaja. Echa en falta más seguridad: «No hay un vigilante en cada tren, se suben en una parada y bajan en otra. Eso genera inseguridad y he visto alguna situación incomoda para algunos viajeros», concluyó.

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