Italia aprueba un nuevo plan de 25.000 millones para relanzar su economía

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte (derecha), junto al ministro de Economía Roberto Gualtieri durante la presentación del paquete de medidas.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte (derecha), junto al ministro de Economía Roberto Gualtieri durante la presentación del paquete de medidas.CLAUDIO PERI / POOL / EFE

El Gobierno italiano ha aprobado el tercer paquete de estímulos para paliar los estragos del coronavirus en la maltrecha economía nacional. El equipo de Giuseppe Conte dio luz verde la noche del viernes una nueva inyección de 25.000 millones de euros que se cristalizarán en ayudas a empresas, trabajadores y familias. En total, desde que se desató la pandemia, el país transalpino ha movilizado 100.000 millones, que equivalen al 6% de su PIB.

Entre otras cosas, el nuevo decreto prolonga otras 18 semanas los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), así como la prohibición para las empresas de despedir a sus empleados por motivos económicos derivados de la situación de emergencia. Los sindicatos habían amenazado con huelgas y movilizaciones generales si el Gobierno no ampliaba el bloqueo a los despidos, que en principio prescribía a mediados de agosto. El debate lleva semanas sobre la mesa y la patronal ya ha escrito a Conte para pedirle que levante el veto, ya que, en su opinión, perjudica seriamente a la economía. “La prohibición por ley adoptada en Italia, única entre los grandes países avanzados, ya no tiene razón de ser ahora que hay que planificar la recuperación. De hecho, impide la reestructuración de las empresas, la inversión y, por consiguiente, el nuevo empleo”, ha señalado la patronal de empresarios, Confindustria, en un comunicado.

Eterna brecha norte-sur

La nueva norma también prevé ayudas para las zonas desfavorecidas del sur de Italia, como una reducción para las empresas meridionales, las más debilitadas del país, del 30% de las prestaciones a la seguridad social por trabajador, al menos hasta finales de año, con el fin de incentivar el empleo. Aunque la intención del Ejecutivo a este respecto es que esta medida se convierta en estructural y se prolongue en los próximos años con descuentos menores a medida que pase el tiempo. La idea es que los fondos para sufragar la iniciativa procedan del Plan de Recuperación aprobado por la Unión Europea. “No estamos dividiendo a Italia en dos partes, sino que queremos que el sur crezca como el norte, ayudando a que crezca todo el país”, dijo Giuseppe Conte en la presentación del decreto. El ministro de Economía, Roberto Gualtieri, confirmó que Italia presentará un plan de recuperación en octubre en el que detallará cómo invertir las ayudas europeas, de las que el país transalpino recibirá unos 209.000 millones, de los cuales casi 82.000 serán en forma de transacciones y unos 127.000 como créditos.

El Gobierno, después de una larga negociación en el seno de la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático, ha acordado además que se amplíen dos meses las prestaciones por desempleo. Y los trabajadores del sector turístico recibirán una indemnización de 1.000 euros. El varapalo en este campo ha sido enorme, con una disminución de las llegadas internacionales en torno al 50% y pérdidas estimadas de 30.000 millones de euros. Los empleados del área de los deportes de temporada recibirán también una prestación de 600 euros. Habrá además una exención de cuatro meses del total de los impuestos para los empleadores que hagan contratos indefinidos y de tres meses para los que utilicen contratos temporales.

La norma incluye también beneficios fiscales y aclara cómo deberán pagarse los impuestos y retenciones que quedaron suspendidos en marzo, al inicio de la emergencia. Entre otras cosas afecta al IVA para algunos ejercicios, el IBI o la tasa de ocupación de suelo público para negocios. La mitad podrá pagarse hasta el 16 de septiembre de este año y el resto, a plazos, durante los dos próximos años. Para los autónomos que hayan visto caer su facturación al menos un 33% en el primer semestre del año, el pago podrá congelarse hasta el próximo abril. Para las pequeñas y medianas empresas y para todas las del sector turístico los pagos de préstamos e hipotecas quedarán suspendidos hasta finales de enero de 2021.

Se destinarán igualmente 400 millones de euros para contribuciones a fondo perdido a bares, restaurantes y tiendas del centro histórico de una treintena de ciudades particularmente turísticas afectadas por la falta de visitantes. Además, los negocios de restauración más castigados recibirán ayudas económicas a partir de los 2.500 euros a condición de que las inviertan en la compra de productos italianos.

El Gobierno se ha propuesto reducir progresivamente el uso del dinero en efectivo y para ello ha incluido en esta nueva norma descuentos y bonificaciones, aún por definir con precisión, para quien pague con tarjeta de crédito en los comercios.

El país transalpino fue el primer epicentro europeo de la pandemia y uno de los más golpeados por el virus. En el segundo trimestre la economía italiana retrocedió un 12,4%, lo que supone una contracción sin precedentes. Además, la emergencia ha afectado particularmente a las prósperas regiones del norte, las más industrializadas, como Véneto, Emilia-Romagna o Lombardía, considerada como motor económico de Italia.

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