«La Covid nos pilló en la Antártida, hubo que volver a vela»

María Intxaustegi es arqueóloga e historiadora naval. Dicho así, puede sonar a ratón de biblioteca, a miles de horas pasadas en archivos y estanterías, entre libros y manuscritos. Nada más lejos de la realidad. Nacida en San Sebastián (Guipúzcoa), lo mismo bucea entre tiburones que se sube a las gavias de un velero centenario de viaje por la Antártida, donde le sorprendió el coronavirus.

-¿Qué hacía por el continente helado en plena pandemia?

-Soy guía de viaje y tripulante del ‘Bark Europa’, un barco de 1911 con base en Holanda, en el que viajamos por todo el mundo con personas a las que les apasiona la navegación tradicional. Yo les enseño cómo se manejaban estas embarcaciones o cómo guiarse por las estrellas. Lo mismo les hablo de James Cook que les doy una ruta en zodiac.

-Y en mitad del desierto helado, surge el virus.

-Sí. En febrero -allí era el verano austral- era una noticia que solo afectaba a China. Estuvimos varias semanas sin internet y casi sin contacto con el resto del planeta. Cuando regresábamos a puerto, a Argentina, nos dijeron que no podíamos atracar. No nos lo podíamos creer. Se había declarado una pandemia. Parecía de película. Tuvimos que racionar nuestra comida, olvidarnos del combustible y volver a vela hasta Holanda.

-Menuda aventura.

-Bueno, cuando uno tiene experiencia y sabe lo que hay que hacer, es cuestión de echar números y aplicar lo que has aprendido. Todo fue bien.

-Usted, además, es buceadora profesional y arqueóloga submarina.

-Sí. Busco pecios y realizo proyectos para localizar barcos antiguos. Estoy especializada en los grandes veleros del siglo XVI al XIX. He hecho inmersiones en Cádiz, con barcos de la flota de Indias, en Florida o en Australia. Sin miedo

-¿No será una cazatesoros?

-Ja, ja. No. Soy alguien que intenta ser feliz en su día a día. Es una batalla que los arqueólogos ya tenemos perdida. Empresas como Odissey manejan presupuestos multimillonarios. Igual se gastan dos millones en un minisubmarino y resulta que tú estás peleándote por conseguir 2.000 euros de ayuda de una Administración pública para empezar un proyecto.

-¿Cuál es su siguiente plan?

-En breve espero abrir una exposición de anclas megalíticas, hechas en piedra. En la costa vasca se han hallado unas cien de origen romano. Son fascinantes y demuestran la gran influencia romana en Euskadi.

-¿Y el próximo viaje?

-Pues la siguiente campaña a la Antártida la hemos tenido que suspender por el Covid, pero esperemos que pronto haya un nuevo protocolo para poder viajar.

-Buceo entre tiburones, rivalidad con cazatesoros, tormentas en un barco centenario… ¿No le teme a nada?

-No se puede tener miedo a nada porque la vida es realmente maravillosa.

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