Los actos festivos eliminan el reparto de pan bendito para evitar nuevos contagios

La nueva normalidad, con la retahíla de medidas sanitarias con las que combatir el Covid-19, ha obligado a cancelar una de las tradiciones más repetidas en celebraciones religiosas, el reparto de panes benditos (pa benëit) entre los feligreses en festejos patronales. Así sucederá en Dénia, donde hoy tendrían lugar los actos en honor a la Santíssima Sang.

Todos los años, al terminar la misa que se celebra en la parroquia de Nuestra Señora Asunción, el párroco bendice decenas de panes que, posteriormente, se reparten entre los miembros de la cofradía de la Santíssima Sang, y a los feligreses que acuden a la celebración religiosa.

Para evitar posibles contagios, desde la Conselleria de Sanidad se ha recomendado cancelar este tipo de actos, por lo que la cofradía ha optado por bendecir los panes que cada cofrade o feligrés se traiga de su propia casa. “Se tienen que intentar minimizar los riesgos, y acciones de este tipo pueden propiciar la rápida propagación del virus”, comentó ayer el concejal de Fiestas, Óscar Mengual.

El edil apuntó que es “una medida extraordinaria. Al consistorio no le molesta pagar el coste de los panes, porque no es una cifra elevada. Si el año que viene la situación lo permite, se volverá a celebrar la bendición y reparto de panes como se ha hecho siempre”.

La ciudad de Dénia no es el única que ha tenido que cancelar este tradicional acto. Según explican desde el Obispado de Orihuela-Alicante, otra de las localidades que tuvo que cancelarlo el pasado mes de mayo, fue Torremanzanas, en la comarca del Campo de Alicante. “Habitualmente se reparte pan bendecito en las fiestas patronales, pero este año al quedar suspendidas por el estado de alarma, tampoco hubo bendición y reparto”, comentan.

La misa y la bendición de los panes de casa serán los únicos actos religiosos que tendrán lugar hoy en la capital de Dénia, pues también se ha eliminado de la programación la procesión por las principales calles del centro de la ciudad

Un hecho insólito, puesto que “es difícil recordar un año en que no se celebrase”, remarcó el concejal de Fiesta dianense. “Casos así, solo recuerdo el año en que España ganó el mundial de fútbol. Aquel día jugaba la semifinal contra Alemania y la asistencia fue mucho más floja de lo normal”, matizó.

La crisis ha pasado factura a la comunidad religiosa durante los meses de confinamiento. Y es que todas las celebraciones desde que empezó el estado de alarma en el pasado mes de marzo quedaron canceladas, “también todas las procesiones que se tenían que hacer con el Santíssimo en diferentes municipios, la última hace dos o tres semanas”, apuntan desde el Arzobispado de Valencia.

A «rajatabla»

Ademas, remarcan que se está cumpliendo a “rajatabla” la normativa sanitaria, “con el 75% de aforo en los templos religiosos, manteniendo la distancia de separación entre los feligreses, la toma de la comunión ya no se da en la boca directamente, solo en la mano. Y prácticamente todas las bodas fijadas para los meses de verano se han aplazado para más adelante, en septiembre y octubre, principalmente”.

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