Decepción en el sector por la no aprobación en el Consejo de Ministros del Plan de ayuda a la Automoción

El sector español del automóvil ha recibido con malestar que finalmente este martes el Consejo de Ministros no haya aprobado el Real Decreto para articular el Plan Renove de ayudas a la renovación del parque automovilístico a cambio de achatarrar un modelo antiguo, mas contaminante y menos seguro.

El Consejo de Ministros no ha abordado finalmente este martes la aprobación de este plan pese a que el lunes paszdo el secretario general de Industria y de la Pyme, Raúl Blanco, lo había confirmado durante la celebración de la primera reunión de la Mesa de Automoción.

El esperado Plan Renove subvencionará la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos, y también a los diésel y gasolina. Obligará a cambio a achatarrar un coche de más de 10 años.

El plan se encuadra dentro del programa de estímulo de 3.750 millones de euros para el sector del automóvil avanzado por Sánchez el pasado domingo, denominado Plan de impulso a la cadena de valor de la automoción. De ellos, 1.050 millones se destinarán a incentivar la compra de vehículos nuevos de todas las tecnologías. 550 correspondena a ayudas directas a particulares y organismos públicos, y habrá además una línea ICO para la adquisición de vehículos industriales y comerciales.

Fuentes del sector indicaron que están a la espera de que se ponga en marcha el Renove desde que se anunciase la versión definitiva del ‘Plan de Impulso a toda la cadena de valor del Sector de Automoción’ y, sobre todo, desde que se movilizaran los 100 millones de la segunda edición del Moves, ya que afirman que anunciar un plan pero no ponerlo en marcha paraliza el mercado.

Blanco así lo comunicó durante la reunión telemática en la que estuvieron presentes, además de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, representantes de las asociaciones Anfac, Faconauto, Sernauto, Ganvam, Aedive y Anesdor y de las centrales sindicales (CC.OO. UGT-FICA y USO), y la secretaria de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.

Ahora el sector, que no oculta su decepción por la no aprobación del plan este martes, espera que se incluya en la agenda de uno de los próximos Consejos de Ministros para comenzar cuanto antes el proceso de reactivación y renovación del mercado.

Las ayudas prometidas

En espera de que finalmente un próximo Consejo de Ministros apruebe el plan, para acceder a la ayuda a la compra de vehículo será obligatorio achatarrar un turismo de más de diez años, o un comercial de más de siete años y el nuevo modelo a adquirir deberá estar «entre los más eficientes de la oferta». El vehículo a entregar deberá tener la ITV vigente a la entrada en vigor del programa de ayuda o del estado de alarma para garantizar que se trata de un vehículo que efectivamente se encontrara en circulación, y cuya titularidad haya sido del beneficiario o de un familiar de primer grado, durante al menos un año para evitar posibles distorsiones en el mercado de segunda mano.

En el caso de turismos, el vehículo a adquirir deberá tener la etiqueta energética A o B, y tener emisiones inferiores a 120 gCO2/km, o emplear energías alternativas. En el caso de los vehículos comerciales ligeros, la limitación se eleva hasta los 155 gCO2/km. La ayuda variará en función de las emisiones del vehículo, priorizando a los más eficientes. Habrá además una ayuda adicional por achatarramiento de vehículos de más de 20 años.

Hasta 5.500 euros

Para los particulares, la ayuda será de hasta 4.000 euros si se adquiere un vehículo con etiqueta Cero de la DGT, 1.000 si se adquiere un ECO con etiqueta energética A; o 600 si es B; u 800 para un vehículo con etiqueta C y calificación energética A; y 400 con etiqueta C y calificación energética B. Para las Pyme, las ayudas serán de hasta 3.200 para adquirir un vehículo Cero, 800 un Eco y 650 un C. [ El etiquetado energético de cada modelo se puede consultar en la página web del instituto energético IDAE]. El sector aplicará un descuento obligatorio y equivalente de la misma cuantía que la ayuda estatal, excepto en caso de los vehículos de etiqueta Cero, en que el descuento adicional será de 1.000 euros.

El plan tendrá asimismo una «perspectiva social», puesto que ofrecerá una ayuda adicional para personas con movilidad reducida o con una renta familiar inferior a los 1.500 euros al mes. En este caso, estas cuantías se incrementarán en 500 € si el destinatario es una persona física con una renta inferior al del percentil 40 de renta o con movilidad reducida, o el vehículo a achatarrar tiene más de 20 años.

Se establece un límite superior de precio para los turismos de 35.000 euros (que se eleva a 45.000 euros en caso de personas con movilidad reducida o vehículos con etiqueta Cero), lo cual permite poner el foco en un tamaño de vehículo mediano y pequeño, orientado por tanto a menores emisiones de CO2. Se permitirá la adquisición de vehículos usados matriculados a partir del 1 de enero de 2020, para facilitar que los concesionarios den salida a los vehículos automatriculados que tienen en stock.

Además, se ha aprobado un programa específico para incentivar la adquisión de vehículos de bajas emisiones -eléctricos, híbridos enchufables o de hidrógeno-, motocicletas, camiones y la instalación de puntos de recarga. Estas ayudas se articularán a través de la segunda edición del Plan Moves, cuya cuantía se incrementa desde los 65 millones previstos inicialmente hasta 100 millones de euros. Según el Ejecutivo, cada millón de euros destinado al plan Moves supondrá la generación de entre 3,6 y 4,1 millones de euros adicionales al PIB nacional y un aumento de los ingresos fiscales de entre 1,5 y 1,6 millones de euros. Su gestión, como en la edición anterior, se llevará a cabo de forma compartida con las Comunidades Autónomas de acuerdo con sus competencias. El Moves no será complementario con las ayudas al achatarramiento del Ministerio de Industria.

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