Así debes transportar correctamente a tu mascota en el coche para evitar sustos innecesarios

Las mascotas se han convertido, en muchos casos, en un miembro más de la familia. E igual que si viajamos con niños tenemos que asegurarnos de utilizar los sistemas de retención más adecuados, los animales de compañía también están obligados a viajar en coche seguros, tanto por ellos como por el resto de pasajeros. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), la mejor forma de llevar mascotas, si éstas son pequeñas, es en su transportín en el suelo del vehículo. Si la mascota es grande, lo mejor es colocar el transportín en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. Preferible en este caso, para mayor seguridad, combinar este sistema con la rejilla divisoria. En cualquier caso, utilice siempre un sistema de sujeción adecuado.

La Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a Motor y Seguridad Vial asegura que en el caso de llevar mascotas en el coche (son un pasajero más), los agentes de tráfico pueden inmovilizar todo aquel vehículo en el que se puede detectar posibilidades de movimiento y campo de visión; así como posición de los pasajeros o por la colocación de los «objetos» transportados (esos «objetos» pueden ser maletas, bultos o nuestro perro). Por ese motivo lo más recomendable es que nuestra mascota no vaya suelta por el vehículo. Según la DGT cuando viajamos con perros en el interior de un vehículo, se colocará un separador que impida que ocasione molestias o pueda ser causa de distracciones.

Incumplir las normas conlleva un castigo, así lo detallan desde el RACE, y en el caso del transporte de animales en un vehículo equivale a una multa de 80 euros -sin retirada de puntos- cuando viajan sin la adecuada sujeción para evitar que interfieran en la conducción. Esta situación hace referencia al artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación y se considera una infracción leve. Y esta misma normativa, en el artículo 3, considera infracción muy grave conducir de forma manifiestamente temeraria, y grave hacerlo de forma negligente creando una situación de riesgo, algo que un agente de tráfico de la Guardia Civil puede considerar si el animal viaja en el regazo del conductor o totalmente suelto en el habitáculo. Estos casos conllevan multas de 500 euros y seis puntos en el carné de conducir, o 200 euros, respectivamente.

Por ello, atendiendo a estos consejos podrás moverte a cuatro ruedas con nuestro perro o mascota, sin sobresaltos:

Documentación en regla: Para circular por el país, en España se requiere la cartilla sanitaria oficial actualizada y sellada por un veterinario colegiado. Si el desplazamiento es a un país de la Unión Europea tendremos que tener también en regla el Pasaporte para Animales Domésticos. El microchip es importante siempre en caso de pérdida o accidente.

Trucos para un viaje sin ansiedad ni mareos: Una visita al veterinario antes de emprender el viaje es recomendable para chequear la salud del perro y prevenir sobresaltos. «El perro debe estar en ayunas un mínimo de dos horas antes del viaje. Hay que darle sólo agua fresca y administrarle un antihemético para impedir los vómitos y mareos», aconseja el Dr. Armand Tabernero, veterinario. «Para mitigar la ansiedad, existen medicaciones naturales como valeriana o pasiflora que no causan efectos secundarios», añade.

El perro, nunca suelto por el coche: Según la normativa de tráfico, los animales deben estar bien asegurados para garantizar que no interfieran en la conducción o la estabilidad del vehículo. El perro no puede viajar suelto, por ejemplo en el asiento trasero, ya que saldría lanzado en caso de accidente y los daños podrían ser mortales, tanto para el conductor como para el animal.

Transportín, arnés o rejilla divisoria para la seguridad de todos: Los perros pequeños pueden viajar en un trasportín colocado en el suelo del asiento trasero o sujeto con el cinturón. Según explica Miquel Contijoch, responsable de accesorios de Seat, «en caso de que el perro sea grande, podemos situarlo en el maletero colocando una rejilla rígida que lo separe del resto de los pasajeros». Para canes de cualquier tamaño existe la opción de sujetarlos con un arnés de uno o dos enganches en el asiento trasero del coche, uniéndolo al cinturón de seguridad.

Fundas protectoras para el asiento y el maletero: Es muy común que el perro suelte mucho pelo o incluso babee debido al estrés del viaje o del calor. «Para proteger la tapicería y mantener limpios los asientos del coche existen fundas tanto para el maletero como para la parte trasera del vehículo», comenta Contijoch.

Viajar ventilados, pero sin asomarse: Durante el trayecto es recomendable abrir de vez en cuando las ventanillas para oxigenar el ambiente, aunque llevemos el aire acondicionado. Sin embargo, se debe evitar que el perro asome la cabeza, porque podría causarle otitis o conjuntivitis.

Aparcar en la sombra y estirar las patas: En todos los viajes, y especialmente en verano, es importante que se hagan paradas al menos cada dos horas para que todos los ocupantes del coche estiren las piernas y las patas. Es buena idea mantener las ventanas entreabiertas y no dejar nunca el perro dentro del vehículo. La pausa será un buen momento para descansar e hidratarle.

Un premio al llegar a destino: Al llegar al destino final, se recomienda que el perro se familiarice con el nuevo entorno, coma, tome el aire y juegue con sus amos. Es momento de premiarle con alguna de sus chucherías favoritas para felicitarle por la prueba superada.

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