Guerra sanitaria sin medios

«He tenido que ir con bolsas de basura en los pies, arrastrándolos para no caerme». Son palabras de una enfermera de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Doctor Peset de Valencia que permiten comprender las condiciones en las que trabaja el personal sanitario en la Comunitat.

La precariedad se va haciendo más evidente a medida que la epidemia se extiende. Otro ejemplo. En una sala del centro hospitalario el personal que atiende la UCl tiene sus mascarillas dentro de sobres con sus nombres en la pared para reutilizarlas.

No pocos dirigentes políticos han señalado que el personal sanitario es la tropa que combate en la guerra que estamos librando contra el coronavirus. El problema es que en las trincheras no hay material.

Durante la semana ha llegado un cargamento comprado por la Generalitat que ha empezado a repartirse entre los distintos departamentos de salud. Pero a todas luces no es suficiente. Así lo denuncian fuentes del colectivo. Como mucho tienen para unos pocos días.

Si no se encuentra una solución a corto plazo van a seguir como ahora. Protegiéndose como pueden. La consecuencia es el elevado porcentaje de personal sanitario que se ha contagiado en la Comunitat. Según señalaba el portavoz de Sanidad de CSIF, Fernando García, el 20% de los enfermos en la región, entre infectados y en aislamiento preventivo, forma parte de este colectivo. La media española es del 12%. En Italia está en el 8% mientras que en China es del 4%.

Falta de mascarillas y, sin batas de protección, sin gafas o pantallas faciales. Así se lucha en la primera línea de batalla contra el coronavirus. «Es tal desastre. Dicen que llegan mascarillas, los test. Pero es que no llegan. Nos la estamos jugando y no se hace nada. Y da miedo ver el hospital». Así describe el panorama una enfermera del Doctor Peset,

Amparo trabaja en el Hospital Arnau de Vilanova. «La tercera planta está dedicada a los Covid-19 positivos. Las trabajadoras no tienen material de protección», apunta y añade que están entrando en las habitaciones «con una mascarilla quirúrgica y una bata desechable que llevan durante varios días».

Además, prosigue Amparo, «las batas impermeables, de color azul se reutilizan de una persona a otra después de que nosotras mismas las espolvoreemos con agua y lejía».

María José también trabaja en el Doctor Peset y considera que la situación empieza a ser crítica «porque no tenemos material». «El otro día acabé el turno llorando impotente y sin saber qué hacer», afirma. También destaca el esfuerzo que están realizando el personal sanitario y apunta que lo fundamental «es cuidarnos porque si enfermamos no habrá quien atienda a los contagiados».

Varios juzgados han reclamado ya a la Conselleria de Sanidad que provea al personal sanitario de equipos de protección. Incluso ha advertido de la posibilidad de que se pueda estar cometiendo un delito. Pero la situación no ha mejorado.

Saturación

El problema no es sólo la falta de material. Es también que, en palabras de María José, «no se protege al personal sanitario«. Y señala que no se están haciendo pruebas al personal para determinar si se han contagiado o no». Otra enfermera del Peset cuenta que una médico presentaba síntomas de haber contraído la enfermedad: febrícula y tos. Aún así no le querían hacer las pruebas.

Además la situación se agrava por la falta de formación de parte de los profesionales, Desde Sanidad están desviando personal y concentrándolo donde es más necesario. El problema es que muchos tienen que aprender sus nuevas funciones, algo que es especialmente complicado en las UCIs. «Se necesitan seis meses para manejarse a la perfección», apunta una enfermera de la UCI del Peset.

Además, el personal está agotado. Se doblan turnos y se llega a no respetar el tiempo de descanso. La conselleria ha establecido un sistema de turnos de contención con siete días de trabajo y siete de descanso. Con ello se quiere frenar los contagios, pero supone mucho trabajo extra.

Otro problema es la saturación del sistema que empieza a dar muestras de cierto estrés. Algunas UCI están ya llenas y se ha tenido que recurrir a las salas de reanimación de los paciente. Desde CSIF han advertido de que los hospitales de Sagunto, Clínico, Arnau, Requena, Elda, General de Alicante, Orihuela y Marina Baixa tienen ya llenas las unidades de cuidados intensivos llenas y también empiezan a faltar plazas en planta. El General de Valencia ha empezado a derivar pacientes a otros centros.

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