El pequeño maratón alcanza la madurez

El próximo 6 de diciembre el Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP mirará a los ojos a los majors. Estrenará la etiqueta de platino de la World Athletics. Quién sabe, al menos se está intentando, si en primera fila estarán las principales estrellas del fondo mundial. Sin Juegos Olímpicos este verano hay más opciones. Lo seguro es que detrás de los favoritos habrá 30.000 sueños, cada uno de ellos con un dorsal que representa cientos de kilómetros y de horas de entrenamiento. Todos con un objetivo: alcanzar 42.105 metros después la universalmente conocida meta de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Hoy se cumple el 40 aniversario desde que germinó la idea de un grupo de locos que corrían. Al abrigo de un café, los pioneros de la SD Correcaminos trabajaron para que Valencia tuviese su maratón popular. Unos 1.200 corredores se congregaron en la Alameda para escuchar aquel primer pistoletazo de salida el 29 de marzo de 1981. El mismo día que Londres estrenaba su carrera de los 42,195 kilómetros. El evento británico pronto se convertiría en uno de los más multitudinarios y prestigiosos del planeta. La que ha tenido como cómplice la ribera del viejo cauce del Turia ha tenido que cocinarse a fuego lento y crecer durante cuarenta años para alcanzar ese estatus.

Hace cuatro décadas venció en Valencia Teodoro Pérez con una marca de 2.26.57. Después de una cabalgada en solitario en la que llegó a contar con más de 10 minutos de ventaja, estuvo de vuelta en la Alameda 120 segundos antes que Roberto García. La más rápida de las nueve mujeres que participaron fue Nuria de Miguel (3.20.50), la primera persona en repetir éxito en el Maratón de Valencia, ya que volvió a ganar en 1982.

Las asistencias entonces las hizo el Ejército, la Cruz Roja, la Guardia Civil y la Policía Municipal. Los corredores completaron por primera vez un circuito circular que llegaba hasta El Saler antes de volver hacia Valencia en busca de la meta en la Alameda. El Maratón tardó tres décadas en dar el estirón. En su décima edición participaron algo más de 1.300 atletas, en una de las carreras más emocionantes de la historia. El cubano Radamés González (2.15.56) se impuso por diez segundos De Sousa, al que dejó en el ataque que lanzó en el Puente del Real, después de que el brasileño hubiera marcado el ritmo toda la prueba.

El gran éxito de aquel Maratón de Valencia, sin embargo, fue concienciar a la ciudadanía. La Policía Municipal tuvo que intensificar sus controles después de que en la edición de 1989 muchos conductores no respetasen a los participantes en la prueba, generándose un peligroso descontrol.

Salida de 2011, la primera desde que se cambió el circuito

Salida de 2011, la primera desde que se cambió el circuito / Juanjo Monzó

El final del anterior milenio coincidió con una carrera que ya había duplicado su participación. El Maratón había alcanzado ya un renombre a nivel nacional y aquel año era Campeonato de España en la disciplina: ese título se lo llevaron la vencedora, María Luisa Muñoz, y el madrileño Benito Ojeda, delante del valenciano Jorge Juan Sempere. La victoria absoluta fue para el keniano Thomas Magut, aunque el récord de la prueba (2.14.01) siguió un año más en manos de Vicente Antón (databa de 1984).

La primera década de este siglo fue una travesía hacia la modernidad que culminó con un exitoso colofón de la anterior etapa. En 2010, David Njagi estableció la segunda mejor marca, por aquel entonces, en suelo español. En cuanto a la participación, se había estancado en los algo más de tres millares de corredores. Un año después, cambió todo. El nuevo circuito (que luego se ha ido retocando) representa el gran empujón para que, en su 40 cumpleaños, el evento haya alcanzado la madurez en plenitud.

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