La vida sin fútbol

Un domingo cualquiera iríamos a Mestalla y saludaríamos a nuestros vecinos de asiento. Gritaríamos de alegría con los goles de nuestro equipo y lo celebraríamos abrazándonos con el de al lado. Un domingo cualquiera nos juntaríamos toda la familia a comer una buena paella. ¡Un día cualquiera haríamos tantas cosas que ahora no podemos hacer! Esos días volverán. Aquí seguimos, en casa, pero fuertes y convencidos que más pronto que tarde ‘tornarem’. Durante estos días tienes mucho tiempo para pensar en cosas que sólo en momentos como este te vienen a la cabeza. Quién nos iba a decir que el fútbol, que para muchos es importante en nuestras vidas, ha pasado a un segundo o tercer plano, incluso, hemos llegado a olvidarlo. Es tan duro lo que estamos viviendo que todo, salvo la salud, ha desaparecido de nuestros pensamientos, que no de nuestros corazones. Recuerdo con emoción aquella canción de Raphael en la final de Copa en Sevilla: ‘Mi gran noche’, que nos hizo saltar de alegría en las gradas del Villamarín. Fuimos felices como hacía tiempo no lo éramos. Ahora en nuestras vidas ha irrumpido otro clásico: ‘Resistiré’ del Dúo Dinámico. Música que nos acompañó en momentos felices y música que nos está acompañando en momentos difíciles. Es la magia de la música. Esos momentos de salir al balcón y aplaudir a aquellos que se están dejando el alma, y a veces la vida, por nosotros es el momento más reconfortante del día. Ese reconocimiento unánime es el de un país unido en la adversidad. Nadie está solo estos días. Puedes hablar con tus vecinos por la ventana, puedes cantar y puedes gritar, que seguro habrá alguien escuchándote. El pasado 18 de marzo el Valencia Club de Fútbol cumplió 101 años y yo he vuelto a colgar en el balcón la bandera del centenario. Ese centenario que nunca olvidaremos y que nos dejó momentos mágicos e imborrables. Y ahí sigue, colgada, a ver si su murciélago, éste si que es bueno, consigue espantar el virus. No me olvido en estos momentos de nuestros jugadores y miembros del club a los que les ha tocado, como a miles de ciudadanos, luchar contracorriente para ganar esta dura batalla. Ellos también están en nuestros pensamientos y esos aplausos desde los balcones también van por ellos. En momentos complicados, en los que cuesta ver la luz al final del túnel es cuando sale lo mejor de nosotros. Si algo bueno tiene esto es que lo vamos a superar juntos. Ver las imágenes de sanitarios a las puertas de sus centros y policías devolviéndoles el cariño emociona. Como emociona ver como están trabajando los compañeros de LAS PROVINCIAS, a pesar de las dificultades, para poder sacar el periódico cada día. Cuando volvamos, Mestalla sonará más fuerte que nunca.

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