El Govern propone endurecer el confinamiento de Igualada

El Gobierno catalán ha propuesto esta tarde prolongar quince días más el confinamiento de Igualada y otras tres localidades limítrofes. La medida, que debe ser autorizada por el Gobierno central como consecuencia de la entrada en vigor del decreto de declaración del estado de alarma, implica pasar a la fase dos del cierre de la comarca, según han anunciado el consejero de Interior, Miquel Buch, y la consejera de Salud, Alba Vergès.

Además del confinamiento perimetral que ha establecido la Policía catalana, que impide la entrada de personas y vehículos ajenos a las cuatro localidades, el Govern pretende que la ciudadanía de Igualada, Santa Margarida de Montbui, Vilanova del Camí y Òdena, todas ellas en Barcelona, no pueda salir de casa salvo para realizar las actividades esenciales e imprescindibles como ir a la compra o a la farmacia. En realidad, el Govern reclama para Igualada y su entorno lo mismo que lleva pidiendo para el conjunto de Cataluña desde hace dos semanas y hasta la fecha el Gobierno lo ha rechazado.

La Generalitat decretó el confinamiento de Igualada el pasado 12 de marzo, después de que se disparara un brote muy virulento del coronavirus que tuvo su origen en una comida en la que participaron 80 vecinos de la localidad barcelonesa entre ellos médicos y enfermeros del Hospital de Igualada. Ni siquiera el confinamiento ha conseguido frenar la tasa de mortalidad en la zona por la pandemia, que se ha disparado a 63 fallecidos por cada mil habitantes, cuando la media en Cataluña ronda las siete víctimas por cada mil. Desde el inicio de la crisis sanitaria, se han registrado 306 casos positivos en la zona, 140 de ellos profesionales sanitarios, y han fallecido 41 personas. «No entenderíamos que el Gobierno no tomara una medida para proteger a la población», ha afirmado Buch. La resolución firmada por el Ejecutivo central se ha trasladado al Gobierno y también por la vía judicial.

Según Buch, la decisión de prorrogar el confinamiento busca proteger a la propia población de la zona del contagio, obligándola a quedarse en casa, y también que se puede extender a otras poblaciones del resto de Cataluña. «Las cifras de afectados en la zona son muy superiores a las del resto de Cataluña. El riesgo de transmisión no se puede extender», ha asegurado Alba Vergès. Hasta la fecha, los ciudadanos afectados por el cierre, unos 70.000, no podían salir del perímetro del término municipal, pero sí pueden ir a sus puestos de trabajo.

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