Confinamiento comparado

¿Por qué somos el único país de nuestro entorno que no permite hacer deporte o salir a caminar en solitario? El gobernador de California ha prohibido a sus ciudadanos que salgan de casa salvo necesidad, pero ha hecho una excepción: se permite e incluso se anima a hacer actividades al aire libre como caminar o correr, siempre y cuando se haga solo y se mantenga una distancia de seguridad. En Milán, el estado de alarma hace la misma excepción, se puede salir a hacer deporte o pasear en solitario. Lo mismo que en Francia, Bélgica o el Reino Unido. ¿Por qué no se permite hacer deporte en el exterior aquí? Médicos y psicólogos coinciden en señalar los beneficios del ejercicio físico para la salud mental y, sin duda, poder pasear un rato ayudaría a muchos a sobrellevar las duras semanas que tenemos por delante. ¿A qué espera el Gobierno para rectificar?

Carlos Serrano Muñoz. Barcelona


España e Italia han encerrado a toda la población en casa. Nadie puede salir en este país a pasear, ni solo ni acompañado, salvo que salga a comprar comida o a trabajar, el que pueda trabajar, claro. Bélgica y Francia han prescrito un encierro algo más flexible, no prohibiendo, e incluso recomendando, practicar actividad física al aire libre, y hasta permitiendo la apertura de las librerías. Supongo que cada nación, asesorada por sus expertos virólogos, ha adoptado el método epidemiológico que más se ajusta a la idiosincrasia o picaresca de su ciudadanía. Veremos al final qué sistema obtiene mejores resultados.

Gonzalo de Miguel Renedo. Logroño


Me es insoportable pensar en las personas y las familias humildes con niños confinados en un piso pequeño, sin balcón, que nunca pueden salir al aire libre y nunca ven el sol. No serían de extrañar consecuencias no deseadas para su salud mental y física. Por lo tanto, se debería sugerir a las autoridades que busquen urgentemente una solución a este problema. Se debería levantar parcialmente la prohibición y buscar modelos de actividades al aire libre, limitadas y totalmente controladas (por voluntarios, por ejemplo) en parques, playas, pistas deportivas…, igual que en casi todos los países europeos con la población confinada.

Gunhild Goineau. Sitges (Barcelona)

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