Condenado un monitor que dijo ser impotente para negar abusos a una joven de 14 años

La Audiencia de Valencia ha condenado a siete años de prisión al dueño de un gimnasio de un municipio de la provincia de Valencia por haber cometido abusos sexuales sobre una menor de 14 años, una condena que obedece a que el tribunal no ha dado credibilidad a los argumentos de la defensa señalando que, en el momento de los hechos, el reo era impotente.

El urólogo del acusado, quien en el momento de los abusos tenía 48 años de edad, declaró en el juicio: «clínicamente, a partir de mi experiencia, creo muy improbable que tuviera erección» en los meses en los que, según la denuncia, tuvo las relaciones con penetración con la menor.

«Si hubiera tenido sexo, hubiera sufrido dolor, apreciable además», añadió el doctor, quien relató cómo el acusado acudió a él por un problema en los testículos que condujo a una operación quirúrgica. La operación, a su vez, derivó en una infección con gran inflamación en un testículo, señaló. Pero al mismo tiempo, el médico reconoció que administró medicación al paciente.

Por su parte, el acusado declaró en el juicio: «era una relación sentimental, estaba enamorado de ella, pido disculpas a la familia por el daño que les he podido causar, estoy avergonzado, pero siempre tuve muy claro hasta dónde no podía llegar«.

El tribunal considera en su sentencia que de la declaración del urólogo «no cabe concluir que el acusado no pudiera mantener relaciones sexuales», pues el doctor reconoció que, aunque tenía esa convicción, no podía demostrarla. «La toma de la medicación coincide precisamente con las fechas de las relaciones sexuales», añade.

«Así las cosas, la hipótesis que sugiere la defensa de una suerte de amor platónico en que el acusado queda tan solo para merendar con la niña se nos representa del todo increíble», añade la sentencia condenatoria.

De este modo, el tribunal considera probado que entre marzo y mayo de 2017, cuando la reforma del Código Penal había elevado la edad mínima para tener relaciones sexuales a los 16 años, el condenado mantuvo más de quince encuentros sexuales con penetración vaginal con la chica, de 14 años en el momento de los hechos, que era alumna del gimnasio del cual él era propietario. La diferencia de edad entre ambos sostiene la consideración de que el adulto se prevalió de su posición de superioridad, señala la sentencia.

Indemnización de 5.000 euros

Aunque la fiscal solicitaba 12 años de prisión, el tribunal ha rebajado la pena a 7 años de cárcel, además de a contar desde el cumplimiento efectivo de la condena, inhabilitación para profesión relacionada con menores y una indemnización de 5.000 euros e intereses legales correspondientes.

La rebaja obedece a que el tribunal considera que se ha producido cierta reparación del daño, dado que el acusado depositó 23.000 euros de responsabilidad civil que podrían convertirse en indemnización.

«Este tribunal, si bien considera que en delitos de esta naturaleza la reparación puramente económica no alcanza a resarcir a las víctimas de todo el daño sufrido en su dignidad e indemnidad personales, en este caso valora que la cantidad entregada es muy superior a la que el fiscal solicitó y también que la menor no padece secuelas». Además, valora también que el acusado pidió perdón en el acto de la vista.

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