'Makers' valencianos: así luchan desde el salón de su casa 1.100 personas

Las nuevas tecnologías también se han puesto al servicio de la crisis sanitaria generada por el coronavirus. La peculiaridad, en este caso, es que se pueden acabar produciendo materiales necesarios para luchar contra la pandemia desde el salón de casa. Sólo en Valencia, más de 1.100 personas ya trabajan de manera organizada gracias a una plataforma online en fabricar productos de protección para sanitarios desde sus casas, con impresoras 3-D, aparatos médicos o de corte láser. Son los llamados ‘makers’, un término que en la Comunitat Valenciana ya era familiar para un grupo de 150 estudiantes e ingenieros de la Univesidad Politécnica de Valencia, Makers UPV, creado para formar a futuros profesionales en un ámbito más práctico y desarrollar proyectos siguiendo la filosofía ‘Do it yourself’ (DIY), las siglas en inglés de fabrícalo tú mismo.

En el grupo valenciano, creado y organizado a través de telegram de manera espontánea, se están fabricando estos días miles de viseras de protección para sanitarias, una de las cosas más rápidas y sencillas de hacer, y que no requieren de una homologación tan estricta como los respiradores. Numerosos hospitales de la Comunitat se pusieron en contacto con esta comunidad de más de 1.100 makers para solicitar material que cada uno de ellos puede fabricar desde casa, con una simple impresora 3-D. Pero no sólo producen los materiales, sino que también se han organizado para crear redes de distribución, recogida y entrega de los materiales y de los productos acabados. Todo funciona con una gran precisión en los grupos de makers valencianos.

Iván Torres, uno de los makers con más trayectoria en Valencia reconoce que todo se está haciendo «de manera altruista. Nadie cobra nada». De hecho, la mayoría están asumiendo el coste de los materiales, según explica este joven ingeniero de 26 años, miembro de Makers UPV. «Hay empresas enviando material a quien no lo tiene, otros lo compran de su bolsillo, pero todo el mundo está colaborando».

Para hacernos una idea, un kilo de plástico necesario para realizar las viseras de protección para sanitarios tiene un coste de alrededor de 20 euros, según nos explica este ingeniero. Cada pieza pesa luego 40 gramos, por lo que con esos 20 euros de plástico sacamos 25 viseras con un coste aproximado de un euro la visera. «Se tarda sobre una hora en tener una acabada», explica. Después, se desinfecta y se embolsa para ser distribuida.

«Cuando empezamos en Makers UPV hace unos años éramos 150. Con el coronavirus el grupo que se ha creado en redes al margen de nuestra organización ha crecido de manera exponencial. Hay gente de todo tipo colaborando. No hace falta ser ingeniero. Simplemente tener los conocimientos o tener una impresora 3D por afición», asegura.

Todo lo que necesitan para llevar a cabo las viseras está online, y libre de derechos, en el grupo de telegram. Los diseños los suministran, en algunos casos, los propios hospitales, pero también particulares. Se sube el fichero STL con los datos técnicos necesarios, se introducen en un programa de laminado y se configura la impresora, que genera las capas y el fichero de código con el que se fabrican. Y casi por arte de magia, desde los hogares de miles de valencianos, y de manera desinteresada, se puede suministrar a los hospitales que así lo requieran. En Valencia, ya están haciendo uso de estas donaciones La Fe y el Hospital de Manises, pero también residencias de Rafelbunyol, Rocafort, el centro de salud de Bétera y todos aquellos que así lo requieren en el grupo.

Este tipo de cooperativas de makers se han extendido a lo largo de toda España. De hecho, en telegram están separados por comunidad y por provincia. Tal está siendo la respuesta de los ingenieros y aficionados, que València Activa, del Ayuntamiento de Valencia ya ha programa una charla online para hablar de este proceso con el propio Iván Torres, que se podrá seguir online.

Paterna se suma

Hoy también el Ayuntamiento de Paterna se ha unido a la iniciativa «ante la escasez de equipos de protección individual para el personal sanitario». Para ello, han puesto en marcha una red de voluntarios para la fabricación de pantallas de protección facial para los trabajadores de los centros de salud del municipio.Esta solidaria iniciativa surge hace dos días a raíz del ofrecimiento de un vecino de Paterna que se puso en contacto con el consistorio el domingo pasado para fabricar desde su casa máscaras protectoras de la cara con una impresora 3D. Desde entonces, ya son 10 los paterneros que se han unido a esa causa y cerca de una veintena las caretas protectoras que se han fabricado y que agentes de la Policía Local de Paterna recogen de sus domicilios para distribuir posteriormente a los consultorios médicos de la ciudad que lo necesiten. Estas pantallas, similares a las que se utilizan para soldar, se fabrican mediante la interpretación de un archivo informático que la impresora en 3D reproduce utilizando como material el PLA, un filamento muy versátil al que se le añade una lámina de acetato. Este sistema de protección, que se coloca a modo de visera, evita salpicaduras en ojos, nariz y boca, ante la falta de material sanitario como gafas protectoras o mascarillas. El Ayuntamiento está colaborando con todos aquellos vecinos que se suman a esta red, suministrándoles parte del material que necesitan para la confección de esta protección, desde gomas hasta acetato o alcohol.

Leave a Reply