«Estamos atrapados en Turín y mi mujer, embarazada de 8 meses»

José Iván y Martina, dos valencianos de Mislata, llevan varios días atrapados en Turín. El matrimonio y sus dos hijas quieren volver a su casa en la localidad de Mislata, pero no saben cómo. No han dejado de llamar al consulado y todo aquel teléfono del Gobierno que se pone delante para tratar de buscar una salida. Nadie les da una solución y si se pone alguna alternativa encima de la mesa, no garantiza el viaje al cien por cien. Además, Martina está embarazada de 29 semanas. Si no llega una solución en unos días tendrá que dar a luz en Italia.

«Nos vinimos el 6 de marzo a Turín. Tenemos familia aquí y viajamos porque en ese momento no había ninguna restricción. Es España no había ningún síntoma de alarma, en las calles de Valencia las fiestas falleras continuaban con normalidad y en Turín no pasaba nada», cuenta José Iván, de 39 años.

La familia tenía pensado pasar unos días y volver a Valencia «pero el 10 de marzo nos cancelaron el vuelo». Asegura que le dijeron que al día siguiente volarían para volver, «pero tampoco pudo ser. Se prohibió la llegada a España de gente procedente de Italia pero no nos dieron el margen para poder reaccionar».

Este padre de familia asegura que se siente indefenso ante esta situación, aunque apunta por lo menos al tener familia en Turín se encuentran bien atendidos. «Tenemos suerte por estar en casa de un familiar. Estamos confinados, como en España, y sólo podemos bajar a comprar algo al supermercado de abajo», cuenta José Iván.

Martina, que está en la recta final del embarazo, pudo hablar con una trabajadora de consulado español en Milán, que además era valenciana. «Nos comentaron la opción de volver a España en coche pero nos parece algo inviable. Por un lado, mi mujer está de ocho meses y no sé cómo le pueden afectar los kilómetros y nadie nos garantiza que podamos atravesar toda Francia y España para llegar a casa. Igual cogemos un coche y a mitad camino nos paran y no podemos seguir. No me puedo arriesgar a eso con las niñas», cuenta.

José Iván además tiene miedo por su situación laboral. Trabaja en una empresa de seguridad y reconoce que ahora mismo se siente en una especie de limbo porque no sabe qué va a ocurrir con su puesto. «Es una situación un poco surrealista. La verdad es que no sabemos qué hacer y no sentimos desamparados», lamenta.

Sabe que la vuelta a su hogar de Mislata es más complicado cada día que pasa. Martina ya no podría volar a partir de la semana 32 de embarazo y cada vez esa barrera está más cerca. «Necesitamos una solución rápida. Me tengo que hacer también a la idea de que tendremos que dar a luz en Italia pero no es lo que me gustaría», termina con la esperanza de que hay una solución.

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