Centenario y uno más

Tendríamos que recordarnos a diario que cualquier vida es más importante que una Liga, Murthy, Tebas o Rubiales. Nada hay más obsceno estos días que la retransmisión de las estrellas de la élite del deporte contando cómo viven el confinamiento en sus mansiones, y la obsesión de que regrese la competición. Los héroes de la temporada 2019-2020 serán neumólogos e intensivistas, las enfermeras que cogen de la mano a los pacientes en el momento de la intubación, transportistas y reponedores, esos carniceros amables, y tantos otros que nos recuerdan dónde se encuentra el núcleo esencial de la vida. He escrito ya demasiado sobre pandemias pasadas, pero esto lo contaba en las páginas de LAS PROVINCIAS Óscar Calvé el 28 de enero de 2017, sobre el impacto que tuvo el brote del virus influenza de la gripe de 1918-1919. Los datos estremecen. Solo en octubre de 1918 murieron casi 600 personas en la ciudad, y tras el brote el índice fue de 90 muertos por cada 100.000 habitantes. Óscar Calvé hacía los números actuales, «como si este año fallecieran cerca de 7.100 personas sólo en la capital del Turia a causa de la gripe». El brote reapareció en la primavera de 1919, aunque sin tanta virulencia. En el mes de marzo de hace 101 años se data la fundación del Valencia FC. Sin embargo, cuando leemos la totalidad de las historias, evocaciones, cronologías y suposiciones varias sobre la fundación del Valencia, no hay ninguna referencia acerca de cómo resulta posible que esas personas tuvieran esa idea a unos pocos meses de una tragedia tan vasta. El bueno de José Manuel Hernández Perpiñá salda la cuestión diciendo que hubo una epidemia de gripe en la temporada 1917-1918, «que entonces, como ahora, no sabemos cómo combatir», y como si las epidemias fueran por temporadas, para llegar al mes de marzo de 1919 y tal cual datar la fundación del club. En la leyenda canónica y habitual del club de Mestalla figura como hito relevante la influencia de una única muerte la de Luisito Bonora, de 21 años, el 8 de enero de 1919 tras la disputa de un partido de fútbol en Elche, y sin embargo el hecho de que el Valencia FC fuera fundado en el mes de marzo de 1919 como un brote de primavera y celebración de la vida tras la catástrofe lo teníamos delante de nuestras narices, y no reparamos en que equivaldría a que en unos meses tras miles de muertos, la ciudad pusiera en marcha una nueva institución. No lo olvidemos nunca. Hay que confiar en que esto pase, y volver a una nueva refundación del Valencia, más solvente y robusta. El Valencia fue grande y centenario por su celebración de la vida, su voluntad de querer llegar.

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