Palabras sinceras

El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la miseria. Lo dijo Voltaire y su máxima no ha perdido vigencia. Estos días se agradece la labor de los demás, desde sanitarios hasta periodistas. Todas las cabeceras publican a diario magníficos artículos. La escritura en tiempos de coronavirus regala palabras contra el hundimiento cotidiano y en las que cualquiera se puede reconocer. Yo, al igual que Mikel, acumulo besos, estoy rabiosa como Fernando y siento, parafraseando a Alfons, esa sensación de apocalipsis en el estómago. Coincido con Rosa: «Tenemos miedo, un miedo que va de tu ventana a la mía y que exorcizamos como podemos». Y doy la razón a Ana: «Para esta guerra no estabámos preparados». En este ‘De cuerpo presente’ no hay voluntad de ser corporativista, pero es honesto reconocer que el estado de alarma está dejando textos inteligentes, sinceros y oportunos.

Leave a Reply