El COI aplazará los Juegos, acorralado por el clamor del deporte mundial

El pasado jueves la llama olímpica abandonó Grecia y partió de viaje hacia Tokio, sede de los Juegos de la XXXII Olimpiada, con menos glamur del habitual. Apenas media docena de celebridades participó en el ritual de la antorcha y el pebetero en el Estadio Panathinaikó ateniense, vacío de público, antes de depositar la llama en la lampara de aceite que aterrizaría el viernes en la base militar aérea de Matsushima, al norte de Japón, de nuevo a puerta cerrada. Normalidad ante la anormalidad.

La realidad, sin embargo, la marcan los más de 300.000 contagiados y 13.000 fallecidos por coronavirus a lo largo y ancho del planeta. Unas cifras que continúan expandiéndose en todo el mundo y que obliga a aplazar la cita Tokio 2020, aunque el COI ha tardado en negar la evidencia. «No se pueden posponer unos Juegos como si se tratase de un partido de fútbol de un sábado», aseguró Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico (COI), en la SWR, una televisión pública alemana. «Esta es una empresa muy compleja, donde solo puedes actuar de manera responsable si tienes un conocimiento fiable, 24 horas al día, para la toma de decisiones. Es una situación excepcional y no hay soluciones ideales», añadió.

Este domingo, sin embargo, el Comité Ejecutivo del COI celebró una reunión telemática de urgencia y acorralado por la presión internacional de comités olímpicos nacionales y federaciones de peso como las estadounidenses de Atletismo y Natació, cedión Corría el riesgo de celebrar unos Juegos tristes, con la ausencia de muchos países potentes enredados en la epidemia. El COI, según varias fuentes, no revelará en su comunicado las nuevas fechas, y estudiará de ahora en adelante las más adecuadas.

Mientras el COI se resistía a adoptar una realidad histórica, el deporte mundial se reunió en torno a una propuesta que, lejos de ser ideal, permite focalizar esfuerzos en la emergencia sanitaria que afecta a 188 países: aplazar los Juegos Olímpicos al verano de 2021.

En España, la Federación Española de Atletismo (FEA) fue la primera en pronunciarse al respecto, el sábado a última hora de la tarde. «Estamos plenamente a favor de que se celebren los Juegos Olímpicos, pero entendemos que no se dan la circunstancias que garanticen una preparación adecuada y poder competir en igualdad de condiciones con el resto de los atletas del Mundo, sin poner en riesgo en ningún momento su salud. Por ello, la Junta de Gobierno de la RFEA aboga por el aplazamiento», reza el comunicado del organismo que preside Raúl Chapado.

Los atletas españoles, entre cintas, rodillos e incluso como aizcolaris

Poco después, la Federación Española de Fútbol (FEF) se unió a esta propuesta: «En estos momentos, la salud debe prevalecer por encima de cualquier otra cuestión y debemos de estar al lado de nuestro Gobierno». Además, algunas figuras del deporte español como Mireia Belmonte, Carolina Marín o Bruno Hortelano han pedido públicamente celebrar los Juegos «unos meses después o en 2021».

Las potencias, a favor de aplazar

Estados Unidos, dominador absoluto del medallero olímpico con 2522 preseas en los Juegos de verano, prácticamente tantas como la Unión Soviética, Reino Unido y Francia juntas, también se ha pronunciado a favor de aplazar los Juegos por la pandemia de coronavirus. «Nuestro objetivo sigue siendo alcanzar la excelencia durante los Juegos, pero no a costa de la salud y el bienestar de nuestros atletas. Por eso le pedimos al Comité Olímpico y Paralímpico Estadounidense que abogue por posponerlos», manifiesta en un comunicado la Federación Estadounidense de Atletismo. «Nuestra mayor prioridad es y seguirá siendo siempre la salud y seguridad de nuestros nadadores, técnicos, miembros y voluntarios», secunda la de Natación. Entre ambos deportes ganaron 65 de las 121 medallas yanquis en Río 2016.

La Federación Alemana de Atletismo -el país europeo con más medallas en el último Mundial y también en el Campeonato de Europa-, por boca de su presidente Jürgen Kessing, «desearía que el Comité Olímpico Internacional siguiese el ejemplo del fútbol y, al igual que ha sucedido con la Eurocopa, aplace los Juegos al próximo año». Por su parte, la Federación Francesa de Natación, «en vista de la crisis sanitaria internacional, estima que la prioridad es luchar contra la propagación de la pandemia».

Incluso varios Comités Olímpicos, como el Brasileño y el Noruego, reclaman una solución inmediata. «Nuestra recomendación es clara: los Juegos Olímpicos no deberían celebrarse mientras que la pandemia de Covid-19 no esté totalmente bajo control a nivel internacional. Es importante que el COI tome la decisión lo antes posible, para que todos tengan las mismas opciones para prepararse», solicitan los escandinavos. De no rectificar el COI,Tokio podría cancelar el contrato con el Comité Olímpico Internacional dentro de los 120 días previos a la ceremonia de apertura siempre que se trate de una causa de fuerza mayor y no tenga capacidad para solventarla.

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