Un empresario de San Vicente produce mascarillas sin parar con su única máquina

El empresario del calzado José Luis Prada, propietario de la firma For Shoes, de San Vicente del Raspeig, dispone de una máquina útil para coser mascarillas y ha puesto a dos de sus trabajadoras a fabricarlas en una iniciativa solidaridad para que no escasee este material ante la pandemia del coronavirus. «Yo sólo tengo una máquina, pero en esta provincia hay miles. Con organización, podríamos sacar todas las mascarillas que necesita este país», manifestó.

La empresa de Prada está especializada en la fabricación de plantillas para el calzado y el pasado viernes comenzó a coser mascarillas y desde entonces no han parado. «No podemos hacer muchas, pero las donamos a empresas y gente que las necesita. Ojalá tuviera treinta máquinas más», aseguró.

En For Shoes sólo tienen una preparada para esta labor. «Es la que utilizamos para algunas plantillas que llevan ribetes, pero para nuestro trabajo es secundaria», explicó el propietario. Dos trabajadoras se ocupan de ella «desde las cinco de la mañana, lo cual es de agradecer». Y van recibiendo pedidos. «Ahora vamos a enviar 200 a una asociación de Murcia que da servicio a ancianos», dijo.

«Las fábricas están paradas y otros podrían estar haciendo batas porque los costes son mínimos», explica

Prada reconoce que su capacidad está muy limitada, pero trata de aportar su esfuerzo para paliar la pandemia del Covid-19, que ha obligado al Gobierno a decretar el estado de alarma en toda España. «Como las regalo, me puedo permitir el lujo de poner las reglas», señaló el empresario, «por lo que las voy repartiendo y me aseguro de que todas las que salen de aquí se usan y no se almacenan en ninguna parte».

Además, lamenta que no haya directrices por parte de las autoridades. «Debería haber una cabeza pensante que organizara la fabricación de mascarillas». En la provincia de Alicante hay miles de máquinas en fábricas de Elche, Crevillente, Ibi, Elda y, según José Luis, «la gente está deseando colaborar».

Se trata de fábricas en la que, como en la suya de San Vicente, «está todo parado» a causa del confinamiento de la sociedad. «Mis principales mercados son Italia y España», dos de los países más afectados por la expansión del virus, por lo que apenas tiene encargos, explicó el empresario. «Igual que aquí hacemos mascarillas, otros podrían hacer batas», sugirió antes de añadir que los costes serían mínimos. «Mil metros de la tela que se utiliza cuestan 200 euros, más otros cien de ribete, con 300 euros se pueden coser 40.000 mascarillas», calculó. «La gente quiere ayudar, pero nadie manda ni organiza. Y ahora que apenas hay trabajo ni pedidos, estas empresas podrían paliar las carencias de material de los centros sanitarios», concluyó.

Universidades

Al margen de empresas privadas como esta fábrica de calzado de San Vicente, otras entidades públicas también están aportando mascarillas a la crisis sanitaria. Es el caso de las dos universidades de la provincia, que ayer hicieron pusieron todo su material a disposición del personal sanitario. La UMH de Elche donó ayer a la Generalitat un total de 3.615 mascarillas, 550 hisopos, 233 gafas de protección y 1.210 batas desechables e impermeables. Y lo mismo hizo la UA, que entregó todo su material al Hospital General de Alicante.

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