El coronavirus supera los 53.000 infectados y 4.800 muertos en Italia

La pandemia del coronavirus no da señales de remitir en Italia, pues continúa batiendo sus propias marcas cada día. La enfermedad provocó este sábado casi 800 nuevas muertes, por lo que la cifra total de fallecidos es de más 4.800. También siguen disparados los contagios. En las últimas 24 horas se sumaron 6.500 nuevos casos, elevando hasta 53.500 la cifra total de infectados. Angelo Borrelli, jefe de la Protección Civil y comisario especial para esta crisis, comunicó estos datos destacando que son más de 6.000 las personas que han conseguido vencer al Covid-19.

El nuevo jarro de agua fría que supuso el boletín diario de la pandemia presentado por Borrelli llegó en un día en el que entraron en vigor nuevas restricciones para tratar de frenar las infecciones. Desde ayer la Policía tiene orden de controlar a todos los vehículos y viandantes que circulen por las calles de Roma para verificar que nadie sale de casa sin motivo. El Gobierno anunció además en la noche del viernes otras medidas adicionales, como el cierre de los parques y jardines de todo el territorio nacional. A partir de ahora sólo se podrá practicar deporte cerca de la propia vivienda y en solitario. Con una ordenanza firmada por el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, se prohibió además trasladarse a las segundas residencias. Las nuevas restricciones obligaron a cerrar los bares y cafeterías de las estaciones de tren y de las gasolineras. Sólo permanecerán abiertos estos establecimientos en las autovías y podrán vender únicamente alimentos para llevar.

Aunque en un primer momento se especuló con que el Ejecutivo también iba a obligar a los supermercados a que cerraran los domingos, finalmente descartó esta petición que le habían hecho algunos gobernadores regionales, que exigían restricciones aún más severas. Entre ellos destaca Attilio Fontana, presidente de Lombardía, la zona más afectada, que amenaza con imponer nuevas limitaciones en este territorio para que queden sólo abiertas «las actividades esenciales». Para ayudar al sistema sanitario lombardo, que se encuentra al borde del colapso, está prevista la llegada de un equipo de 52 médicos cubanos que ofrecerán sus servicios en el hospital de campo instalado en Cremona.

El punto álgido de la pandemia en Italia parece todavía lejano y las autoridades temen que no llegue la semana que viene, como se preveía inicialmente, sino la siguiente. Speranza pide una y otra vez paciencia y responsabilidad a los ciudadanos. «Sinceramente en este momento no creo que sea posible prever cuándo será el día del pico. Debemos insistir en el máximo rigor. Por el lado institucional, con las medidas aplicadas y, por parte de los ciudadanos, con un comportamiento que respete estas medidas», insistió el ministro de Sanidad.

Las últimas restricciones y el temor de parte de la población a que se tomen medidas aún más duras en los próximos días provocaron de nuevo largas colas en los supermercados de Milán. En algunos grandes establecimientos había personas haciendo cola desde las 6:30 de la mañana, una hora antes de que abrieran sus puertas. Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de la Sanidad, lanzó un nuevo llamamiento a la responsabilidad de los ciudadanos para que se queden en casa. «Hay que encontrar mecanismos de respeto sistemático de estas medidas. Sin ellas no seremos capaces de ralentizar la difusión de esta infección», advirtió Brusaferro. Este experto consideró posible que el partido de fútbol que jugaron el Atalanta y el Valencia el pasado 19 de febrero en el estadio San Siro de Milán ante más de 44.000 espectadores pudiera desencadenar los contagios masivos en Lombardía. «Es una hipótesis», reconoció.

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