Las personas con autismo o conductas disruptivas pueden salir a pasear

Las personas que tengan diagnosticada una enfermedad del espectro autista u otras discapacidades cognitivas como las conductas disruptivas cuentan desde hoy con autorización expresa del Gobierno para romper el confinamiento general del país establecido el domingo pasado por el estado de alarma y para poder salir de vez en cuando de sus casas para pasear por la calle.

La autorización entró hoy en vigor con la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de una instrucción del Ministerio de Sanidad que modifica y aclara la lista de situaciones recogidas en el artículo 7 del real decreto de estado de alarma que permiten circular en esta crisis sanitaria por los espacios públicos. Se dicta a petición del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), que demandó a las autoridades que permitiesen expresamente determinadas «excepciones terapéuticas» al encierro de personas que, por su discapacidad cognitiva, «no pueden soportar confinamientos indefinidos en sus viviendas».

La modificación legal aclara que entre las excepciones de fuerza mayor o situaciones de necesidad para poder salir a la calle y entre las autorizaciones para circular por las vías públicas con objeto de asistir y cuidar a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables se incluye a las personas que tengan «alteraciones conductuales, como por ejemplo personas con diagnóstico de espectro autista y conductas disruptivas».

Estos discapacitados cognitivos podrán circular con libertad por las vías de uso público, «siempre y cuando se respeten las medidas necesarias para evitar el contagio», y además podrán hacerlo con un acompañante. La instrucción justifica que se toma la medida para evitar que su dolencia «se vea agravada por la situación de confinamiento derivada de la declaración del estado de emergencia».

Las conductas disruptivas incluidas en esta excepción engloban patologías de comportamientos antisociales como el trastorno negativista desafiante, el explosivo intermitente, el de conducta, o el de personalidad antisocial.

Piden generosidad

Cermi mostró su satisfacción por la receptividad del Gobierno a su solicitud y explicó que era una medida urgente porque las familias concernidas, que precisaban sacar a la persona afectada a la calle cuanto antes tras cinco días de encierro, necesitaban hacerlo con total seguridad jurídica y sin tener que enfrentarse a la posibilidad de ser sancionados por la autoridad pública.

Esta organización considera que la instrucción de Sanidad cubre «a todas las personas con discapacidad que estén en ese estado de necesidad (indicación terapéutica)» y no solo a las que padecen las enfermedades que cita como ejemplos, que «no son ejemplos limitativos, solo descriptivos». Un portavoz del comité aclaró que la «instrucción nos basta, pues ampara todas las posibles casuísticas, más allá de las citadas explícitamente».

La modificación legal no hace indicación alguna, pero, como en otras excepciones al confinamiento como pueden ser las compras de artículos de primera necesidad, las atenciones médicas o los desplazamientos al trabajo, parece aconsejable portar algún documento o certificado que permita acreditar que la persona que circula por la vía pública padece este tipo de patologías. Cermi aconseja llevar al menos el certificado de discapacidad y una copia de la instrucción de hoy que autoriza la salida.

Leave a Reply