La ATP congela los puntos y Nadal no perderá el botín de la arcilla

El parón en el tenis se extenderá aún más. La ATP anunció el miércoles que todos los torneos hasta Roland Garros se suspenden, con el segundo Grand Slam del año aplazado a septiembre. La temporada de tierra batida está prácticamente sentenciada a la espera de que se produzcan más desplazamientos en el calendario. Uno de los últimos en sumarse a la cancelación fue el Mutua Madrid Open, que iba a disputare entre el 3 y el 10 de mayo en la Caja Mágica.

Si la ATP hubiera tomado la misma decisión que con los puntos de Indian Wells, cuando todos los tenistas perdieron lo conseguido en 2019 pese a no jugarse este año el torneo, Rafa Nadal hubiera sido uno de los mayores perjudicados, con el título en Roma y Roland Garros, además de un buen botín de puntos en Montecarlo, Madrid y Barcelona. Pero la asociación de tenistas ha congelado los puntos y con ello el ranking mundial. De este modo, aunque pasen las semanas, los puntos no se descontarán del casillero de los tenistas y no habrá cambios en la clasificación. Nadal seguirá siendo número dos del mundo a 370 puntos de distancia del serbio Novak Djokovic hasta que el tenis regrese a las pistas.

«La temporada de tenis profesional está suspendida hasta el 7 de junio, incluyendo el circuito Challenger e ITF. En estos momentos, los torneos que se van a jugar a partir del 8 de junio siguen adelante. En paralelo, los ranking ATP y WTA serán congelados durante este período», anunció la ATP. Por lo tanto, se mantendrá el ranking publicado a 16 de marzo. Sin embargo, esta medida no provocará que Djokovic continúe sumando semanas al frente de la clasificación acercándose peligrosamente al reinado de Roger Federer, que estuvo 310 semanas como el mejor del mundo, por las 288 del serbio.

Con el ranking congelado, también lo estará el conteo de semanas, por lo que Federer será de los más beneficiados por esta iniciativa. El suizo no iba a disputar ninguno de los torneos previos a la gira de hierba, que comienza en junio, debido a una lesión. No obstante, mantendrá los puntos que consiguió el año pasado, incluyendo las semifinales de Roland Garros, y no bajará del cuarto puesto mundial.

Mientras tanto, Nadal se encuentra en su casa de Manacor, haciendo ejercicio físico y siguiendo las recomendaciones de las autoridades, según confirmó en las redes sociales después de anunciar el cierre de su academia de tenis para evitar infecciones. «Son tiempos complicados, pero juntos lo superaremos», dijo el balear.

Nadal, según explicó el presidente de la Federación Francesa de Tenis, Bernardo Giudicelli, fue de los primeros en enterarse del aplazamiento de Roland Garros, que este año se disputará del 20 de septiembre al 4 de octubre, una semana después del Abierto de Estados Unidos. El manacorense recibió la llamada de Guy Forget, director del Grand Slam, para comunicarle el cambio.

Pero esa no fue la tónica habitual y otros tenistas se tuvieron que enterar por las redes sociales, como el argentino Diego Schwartzman o la ex número uno Naomi Osaka. Más sonado fue el caso de Ashleigh Barty, campeona el año pasado, quien reconoció a los medios de su país que nadie la informó de la reprogramación del torneo.

La unilateralidad de Roland Garros ha enfadado al mundo del tenis, ya que trastoca el calendario al colocarse una semana después del Abierto de Estados Unidos y solapando varios torneos de menor categoría. El Grand Slam norteamericano respondió mediante un comunicado al aplazamiento y aseguró que planea llevar a cabo el torneo con normalidad y sin considerar ningún movimiento de fechas en este momento.

Aun así, lanzó un dardo a París: «En estos momentos en el que el mundo se está mostrando unido, entendemos que una decisión no se debería tomar de manera unilateral y por lo tanto, la federación de tenis estadounidense no lo hará (aplazar el torneo) sin consultar a los otros Grand Slam, a la WTA, a la ATP, a la Federación Internacional de Tenis y a otros agentes como la Laver Cup».

El torneo que enfrenta a Europa y al resto del mundo es otro de los que choca en fechas con Roland Garros, y Roger Federer, impulsor de la competición, podría no acudir a París para volver a ser una pieza clave en la Laver Cup.

Wimbledon puede ser la llave para el número uno de Nadal

Tras el aplazamiento de Roland Garros, el primer Grand Slam que se pronunció para confirmar su viabilidad fue Wimbledon, que continúa con el plan de jugar el torneo entre el 29 de junio y el 12 de julio. Congelados los puntos de la gira de tierra, la hierba londinense puede ser la llave que sirva a Rafa Nadal para volver al número uno del mundo.

Tradicionalmente Nadal y Djokovic no juegan torneos antes de Wimbledon, pero esto podría cambiar este año debido al inexistente desgaste de la temporada. Queen’s, que reparte 500 puntos al ganador, ha sido la elección habitual de Nadal, mientras que Djokovic, poco dado a jugar antes de un grande, también se ha dejado ver por este ATP 500 y por Eastbourne (250) en el pasado.

A expensas de lo que hagan en estos torneos previos, en Wimbledon podría el español volver a un número uno que cedió en favor del serbio el pasado 2 de febrero. Djokovic no podrá sumar nada, ya que defiende los 2.000 puntos por haber sido campeón en 2019, mientras que Nadal sólo hizo semifinales, por lo que añadiría a su marcador 600 unidades más llegando a la final y 1.400 con un triunfo.

Incluso una derrota temprana del jugador de Belgrado acreditaría a Nadal como número uno del mundo sin necesidad de jugar ni un solo partido.

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