El mundo calibra el efecto y busca medios ante una pandemia de consecuencias impredecibles

Los responsables de los gobierno de todo el mundo adoptan cada día medidas nuevas para cortar la pandemia del coronavirus. Hasta que no haya una vacuna efectiva son millones los ciudadanos confinados, centenares de miles los eventos anulados y billones las pérdidas económicas de esta guerra entablada contra el COVID-19.

El Gobierno británico ha pedido a quienes tienen fiebre, tos o síntomas de una infección respiratoria que permanezcan en sus casas durante una semana. Los organizadores de competiciones deportivas, como el fútbol, el críquet o el ciclismo, han anunciado la cancelación de eventos hasta al menos el 4 de abril.

El Gobierno considera que el cierre de colegios tiene menos impacto que el aislamiento de personas con síntomas y que la cancelación de grandes eventos tiene escaso efecto en la expansión de la epidemia. Aislamiento de personas con síntomas, después de familias afectadas y protección de personas vulnerables cuando lleguen las semanas de la parte alta en la curva de infecciones, esa es la estrategia del Gobierno.

Informa Iñigo Gurruchaga. Corresponsal en Londres

Alemania

«No cerramos Baviera, pero quédense en casa»

El Estado federado alemán de Baviera ha ordenado la reclusión de sus ciudadanos en sus hogares por un periodo de dos semanas a partir de la próxima medianoche como medida para combatir la expansión de la epidemia de coronavirus. «No cerramos Baviera, pero reducimos la vida pública prácticamente al mínimo. Quédense en casa», dijo el primer ministro de Baviera y presidente de la Unión Socialcristiana (CSU), Markus Söder. La medida, acordada por el consejo de ministros del estado, fue decidida ante el explosivo aumento de los contagios con COVID-19 en la región. Del jueves al viernes el aumento fue del 35% y el número de fallecidos aumentó de 10 a 15.

Söder subrayó que, pese a las medidas adoptadas hasta ahora, continúan formándose grupos de personas. «No podemos seguir aceptándolo», señaló el líder bávaro, quien aseguró que no es intención de su gabinete encerar a la gente en casa. Pero destacó que hay jóvenes que celebran todavía «Corona Partys», que tosen a mayores en la cara por hacer una gracia o que se congregan en masa al aire libre.

«El aire libre sienta bien», añadió, para seguidamente señalar que la gente podrá salir a la calle individualmente o por parejas de un mismo hogar a pasear. También está permitido acudir al trabajo o realizar compras para abastecer de alimentos o medicamentos los hogares. «Nuestra máxima es proteger a la gente, en parte de si mismos», afirmó Markus Söder. La medida adoptada por Baviera es hasta ahora excepcional en Alemania. Sin embargo podría extenderse al resto del país este fin de semana. La canciller federal, Angela Merkel, tiene previsto celebrar una conferencia telefónica con los primeros ministros de los 16 estados federados este domingo para abordar el tema. Desde su oficina se subrayó que del comportamiento de los alemanes durante el fin de semana depende que se adopten medidas más severas para combatir la expansión de la enfermedad.

Por otra parte, las autoridades alemanas han conseguido repatriar desde el pasado lunes a unos 96.000 turistas germanos que se encontraban varados en sus destinos vacacionales en distintos puntos del planeta ante las suspensión de vuelos, clausura de aeropuertos y cierre de fronteras en numerosos países. Para ello fueron fletados un centenar de vuelos especiales que fueron organizados por el ministerio alemán de Exteriores y las empresas de turoperadores afectadas en colaboración con compañías aéreas germanas como Lufthansa, Condor o TUI.

Maria Adebahr, portavoz del ministerio germano de Exteriores, destacó hoy que varias decenas miles de alemanes más esperan aun a ser repatriados. Desde el pasado martes unos 144.000 se han registrado en las listas del ministerio para ser incluidos en alguno de los vuelos. A lo largo del fin de semana se espera rescatar a unos 36.000 alemanes que se encuentran atrapados en sus destinos turísticos, pero también han partido aparatos con destinos lejanos como Argentina, Filipinas o Costa Rica para facilitar el regreso de los turistas alemanes varados.

La operación de rescate se ha extendido también a estudiantes y jóvenes voluntarios, aunque está abierta a cualquier ciudadano alemán que necesite regresar a este país, así como a ciudadanos extranjeros con residencia en Alemania que habían viajado de vacaciones con turoperadores alemanes.

El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, anunció el martes pasado el comienzo de un «puente aéreo» para repatriar a alemanes varados en el extranjero y para los que no había ya vuelos regulares de vuelta

Informa Juan Carlos Barrena. Corresponsal en Berlín

Francia

‘Estado de urgencia sanitario’

El presidente Emmanuel Macron vuelve a reunir hoy al consejo de Defensa para tratar un posible endurecimiento de las medidas para luchar contra la expansión del coronavirus. Muchos franceses siguen sin respetar estrictamente el confinamiento, un encierro que las autoridades sanitarias ya advierten de que deberá prolongarse más allá de las dos semanas inicialmente decretadas hasta «las seis semanas o más», ha dicho Yazdan Yazdanpanan, uno de los miembros del Comité científico que asesora al presidente.

El Senado francés ha dado esta noche luz verde al proyecto de ley que instaurará el «estado de urgencia sanitario», que hoy será votado en la Asamblea Nacional. En Francia el número de casos se acerca ya a los 11.000, con 372 fallecimientos y 1.122 personas en reanimación. Los casos se duplican cada cuatro días, alertan desde la Dirección General de Salud, y cada vez son más los hospitales saturados, por lo que algunas asociaciones de médicos han empezado a pedir que se aplique desde ya un confinamiento total de la población.

El coronavirus ha golpeado ya también a la gran cita del cine internacional en Francia, el Festival de Cannes que debía celebrarse en mayo. Será aplazado, posiblemente a junio.

Informa Paula Rosas. Corresponsal en París

Bélgica

‘Un repunte de contagios y de víctimas’

Al aeropuerto de Lieja llegó la pasada madrugada uno de los bienes más preciados para protegerse y contener la propagación del coronavirus: un cargamento con cinco millones de mascarillas llegadas desde Shangai que fueron trasladadas por vehículos custodiados a los cuarteles de Peutie, en Flandes. Tranquilidad, sobre todo para el personal sanitario de los hospitales, médicos de Atención Primaria y farmacias, después de que hace una semana el país se quedara bajo mínimos tras la cancelación de un envío desde Turquía. La empresa contratada fue acusada de estafa.

La buena noticia ha precedido a un nuevo repunte en el número de contagios y de víctimas con coronavirus. 462 personas se han sumado a la lista de positivos en las últimas horas (302 en Flandes, 43 en Bruselas, 90 en Valonia y 60 más sin residencia facilitada). La cifra de fallecimientos se eleva ya a 37 (16 se sumaron el jueves). Según los datos aportados por el Centro Nacional de Crisis y el Servicio Federal de Salud Pública, desde el comienzo de la crisis se han realizado un total de 23.423 tests y 2.257 personas estarían infectadas en estos momentos en el país por Covid-19. 837 pacientes están hospitalizados (doscientos más que el miércoles) y 164 están en cuidados intensivos. El número de recuperados aún es lento: 204 personas.

También aquí los vecinos, en semiconfinamiento (el deporte en la calle bajo determinadas condiciones no solo está permitido sino que lo recomienda el Gobierno), comenzaron el jueves a tomar balcones y terrazas a las ocho de la tarde para agradecer con sus aplausos el trabajo del personal sanitario. Y con el fin de semana ya encima, los alcaldes de poblaciones de la costa o las Ardenas han expresado su temor a un flujo de desplazamientos que no está permitido. La policía reforzará la vigilancia en esas zonas turísticas.

Informa Salvador Arroyo. Corresponsal en Bruselas

Leave a Reply