El Gobierno acusa a Torra de ser «profundamente desleal» en plena gestión de la emergencia

Ni la mayor crisis sanitaria está consiguiendo aparcar la tensión política entre el Gobierno y la Generalitat. El Ejecutivo cargó este viernes con dureza contra el presidente de la Generalitat, la segunda vez en una semana, y le acusó de actuar de forma «profundamente desleal» y de «faltar a la verdad» en sus denuncias internacionales sobre la gestión de Pedro Sánchez de la crisis.

«Torra está en una fuga hacia adelante», afirmó el jueves la ministra de Defensa, que como el viernes pasado fue la encargada de hacer público el malestar de la Moncloa. Margarita Robles reprochó al presidente catalán que se empeñe en «sembrar discordia» en estos difíciles momentos para buscar su «beneficio personal» en el desafío secesionista en vez de pensar en la salud de los ciudadanos. Tambien el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reclamó al presidente catalán «un mínimo de lealtad institucional y un mínimo de cooperación».

Torra ha decidido internacionalizar su petición a Pedro Sánchez de que le autorice el confinamiento total de la población en Cataluña. Lo hizo el jueves en una entrevista en la BBC, en la que afirmó que el Gobierno «no quiere que los ciudadanos se queden en casa» y acusó a la Moncloa de haberle dejado sin herramientas para combatir la crisis sanitaria. Y lo repitió este viernes, con el envío de una carta a los responsables de las instituciones europeas.

En la misiva, acusó al Gobierno de España de no respetar estrictamente las directrices y recomendaciones de la OMS y citaba algunas de las medidas que quisiera adoptar pero no puede por la centralización de la gestión de la emergencia. Unas medidas, escribió, que «hasta hoy, han sido desatendidas por el Gobierno español».

Desde Bruselas la respuesta fue clara. La competencia para «decidir» sobre las medidas contra el coronavirus es de los Estados, señaló el portavoz del comisario de Justicia.

El Gobierno catalán negó que se trate de una batalla política con el Ejecutivo de Sánchez sino que tienen diferentes formas de entender la gestión de la crisis. Pero desde las propias filas independentistas criticaron ayer por primera vez a Torra por hacer una «batalla partidista» y tratar de sacar rédito político de la epidemia. Esquerra denunció que está aprovechando el coronavirus para para mantener encendida la llama independentista «envolviéndose en la bandera» a pesar de haber reconocido que el virus no entiende fronteras. «Me importan un rábano las banderas y las fronteras», dijo el líder nacionalista días atrás.

Culpar a España

Desde el viernes pasado, en que anunció de forma unilateral el confinamiento total de Cataluña, aunque luego aclaró que no tiene las competencias para ello, Torra trata de cargar las culpas de lo que pasa al Gobierno de España por recentralizar las competencias. Ha pasado del ‘España nos roba’, al ‘España no nos deja luchar contra el coronavirus’.

El presidente catalán querría gestionar la crisis como si fuera un Estado y en una semana ha exigido la reunión de la mesa de diálogo, después reculó, se desmarcó del comunicado de los presidentes autonómicos y acusó a la Guardia Civil de requisar mascarillas de los hospitales catalanes. Pese a todo, confirmó que participará en la conferencia de presidentes de este sábado aunque su portavoz no lo aseguró al cien por cien.

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