Dos hoteles de Madrid se convierten en hospitales de campaña

La primera paciente ingresada en un hotel reconvertido en hospital de campaña ha bajado de la ambulancia cerca de las 13:00 horas y ha subido los peldaños hasta el lobby del cuatro estrellas Ayre Gran Hotel Colón, para luego ocupar una de las 164 camas que han sido medicalizadas. La decisión de la Comunidad de Madrid de intervenir en estos establecimientos turísticos, al menos parcialmente, busca nuevos espacios que puedan servir de anexos a los centros sanitarios.

En este caso, este hotel de la zona del Retiro funcionará en coodinación con los hospitales Gregorio Marañón, Infanta Leonor y La Princesa, todos en Madrid capital. A la primera paciente, una mujer de mediana edad, se le realizará un seguimiento de la evolución de su cuadro vírico, según el protocolo sanitario establecido para los casos atendidos en hoteles y durará «hasta que la prueba indique que han superado la infección», indica la Consejería de Sanidad.

El Ayre Gran Hotel, cuyas habitaciones rondan los 100 euros la noche y ofrecen wifi y televisiones de pantalla plana en el habitual lujo de sus acabados, es el primero de una cantidad no determinada de hospedajes que en «los próximos días» se habilitarán para «aliviar la presión asistencial de los hospitales». En sus instalaciones, que todavía podría ofrecer unas 300 camas más, se ha desplegado una parte de los 4.400 licenciados en medicina pendientes del examen MIR, que han sido reclutados por la Comunidad de Madrid, además de personal de enfermería y sanitario. Todos supervisados por «profesionales sanitarios del Servicio Madrileño de Salud».

No obstante, en estos hoteles no sólo se atenderán personas afectadas por coronavirus y «cuya sintomatología requiere un seguimiento médico sin necesidad de estar ingresado en un hospital, tanto al inicio de la enfermedad como en su fase final». Las autoridades dejan abierta la puerta a recibir «otros pacientes que necesitan tratamiento» para «otras patologías de mayor gravedad (que el COVID-19)».

Virnigia Carrasco

La reconversión ha sido realizada en tiempo récord. El día 12 de marzo algunos empresarios del sector turístico, como Abel Matutes o Kike Sarasola, ofrecían algunos de sus hoteles. En el caso de Sarasola, el primero en dar un paso adelante, ponía disposición del gobierno madrileño dos de sus Room Mate. El día 18 Matutes, propietario de la cadena Ayre, anunciaba por Twitter que «el hotel ya está entregado (…) 365 cuartos más para ganar la guerra».

Liberar camas

Las condiciones del convenio y los precios que pagará la Comunidad de Madrid a los hoteleros no se han hecho públicos: «Respecto al convenio, no es viable compartir dicha información», responden desde la Asociación Empresarial de Hoteleros de Madrid, entidad que ha ofrecido unos 40 establecimientos con 9.000 camas. Los edificios «se irán activando en función de las necesidades de la Comunidad de Madrid y de la Consejería de Sanidad, con la que coordinamos todo este tema», dicen los hoteleros.

En las siguientes horas han ido ingresando pacientes, siempre remitidos por su centro médico al Ayre, mientras que el segundo de estos hoteles medicalizados empieza a funcionar un día después. En el Hotel Marriott Auditorium, otro cuatro estrellas con casi 900 habitaciones a unos 170 euros por noche, serán acogidos pacientes de los hospitales de Torrejón de Ardoz, del Henares en Coslada, Príncipe de Asturias, Alcalá de Henares. Ambos hoteles se han elegido pos su cercanía a los centros médicos.

En este segundo caso la ubicación en las afueras de la capital, cerca de Las Rozas, facilita los traslados. «Gracias a este sistema, se consigue liberar habitaciones en los hospitales con una mayor demanda», dice la Sanidad madrileña. Los pacientes llegan a cuentagotas pero en un flujo continuo a las nuevas y bonitas instalaciones sanitarias.

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