El coronavirus disipa la masificación en los grandes museos españoles

Las colas y la masificación han desaparecido de los grandes museos españoles. No ha sido por arte de magia y se debe, por desgracia, a la propagación del coronavirus y el temor al contagio de turistas y ciudadanos. En la última semana el flujo de visitas al Museo Reina Sofía, la casa del ‘Guernica’, ha caído en torno a un 50%, según explican fuentes del museo. Tampoco hay colas ni codazos ante ‘Las meninas’ o ‘El jardín de las delicias’ en el Prado, ni ante el ‘Mata Mua’ en el Thyssen-Bornemisza, aunque ninguno de estos dos museos ha cuantificado aún el descenso de visitantes y hablan ambos de «relativa normalidad».

El triángulo de oro de los museos españoles sigue atrayendo turistas, pero se retraen los más cautelosos. Ni el Reina Sofía ni el Prado ni el Thyssen se plantean «por el momento» cerrar sus galerías, al contrario de lo que ha ocurrido con los grandes museos italianos y como ocurrió con el parisino Louvre durante algunas jornadas ante la presión de sus trabajadores. Los tres museo españoles están a expensas de lo que determinen las autoridades, y más en concreto los responsables de los ministerio de Sanidad y Cultura, según refieren fuentes de las tres instituciones.

Ya han tenido muy en cuenta las recomendaciones de Sanidad y desde el ese martes las tres instituciones permiten a sus trabajadores con hijos en edad escolar acomodar sus horarios para poder atender a los críos que dejarán de ir los colegios, que se cierran este miércoles en Madrid. También aseguran que se está favoreciendo el teletrabajo en los puestos en los que esto es posible.

En los tres museos se han extremado las mediadas de higiene tanto para los trabajadores como para los visitantes, reforzando los turnos de limpieza e incrementando la cartelería con consejos tan básicos como lavase las manos o protegerse al toser con el antebrazo.

El Reina Sofía recibió 70.000 vistas en su sede central en la última semana de febrero. Hasta el 29 de ese mes «no se notó» una caída de visitas, que sí se ha hecho palmaria en los últimos siete días, hasta llegar a 50%. El museo ha suspendido las visitas y recorridos de grupos de escuelas e institutos de todo el país, muy habituales en el centro, y también las que ofrecen guías voluntarios, que por lo general son personas de edad.

En el Prado todos los departamentos y dependencias funcionaban con «normalidad», según explica su equipo de prensa. No habrá cierre si no lo ordena la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Sanidad que comanda Salvador Illa o el de Cultura, con Manuel Rodríguez Uribes al frente. Confirman que las colas brillan por su ausencia en Prado y que la visita es mucho más «cómoda y fluida» que en otras fechas, dada la menor presencia de visitantes.

También el Thyssen ha reforzado sus turnos de limpieza y ofrecido charlas explicativas a sus trabajadores sobre práctica higiénicas básicas. Se han repartido dispensadores de gel desinfectante a toda la plantilla, se han flexibilizado los horarios y se permite también el teletrabajo.

De momento el descenso de visitas no es «extraordinariamente significativo, y hasta el fin de semana no tendremos datos precisos», explican fuentes del Thyssen. Hacen notar que la inauguración de la exposición de Rembrandt sí atrajo «una cifra de visitas pareja a la de otras grandes exposiciones».

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